miércoles, 30 de julio de 2014

Un día normal

Hoy me levante como siempre con la misma rutina: cepillarme los dientes, lavarme la cara, ponerme el uniforme, peinarme…

Total, es lo que llamaríamos un día común y corriente, ¿Qué de raro tiene hacer estas cosas?, las hago desde que tengo memoria: cuando fui a la maternal, luego preescolar, primaria, secundaria y hoy que curso el segundo año de preparatoria; seguro que cuando llegue a la escuela haré lo mismo de siempre, sentarme leer un libro mientras espero que empiece la clase, esperando también que llegue Naoyuki, mi mejor amiga desde la primaria, con la que hice la firme promesa que estaríamos juntas siempre; es decir, que escuela donde ella estuviera allí estaría también o viceversa, que por cierto, sin duda eso también desde que nos conocimos ha sido parte la rutina diaria: yo llego antes que comience la clase, mientras Naoyuki siempre entra justo cuando el profesor hace el pase de lista. Siempre ha sido así, aun a pesar de eso siempre mis mejores momentos han sido con ella que sí, adivinaron esos buenos momentos también son diarios.

Sin duda este día va a ser un día ordinario, otro día más de vida normal de una chica de 16 años…

O eso era lo que yo pensaba….

Ah! ¡Pero he olvidado presentarme! Lo siento es que soy un poco distraída *sonrisa* mi nombre es Kaori, como ya dije tengo 16 años, ¿también dije que curso segundo de preparatoria? lo siento, es que a veces me distraigo mucho, por eso siempre estoy a lado de Naoyuki, ella no se olvida de nada a pesar de que siempre llega tarde, siempre nos reímos de eso, puesto que debería ser al revés la situación, que yo por ser distraída, debería de llegar más tarde, y ella debería de llegar más temprano o viceversa, siempre hablamos de eso, y siempre que la veo sonreír, mi corazón explota, tal vez es que por llevar tanto tiempo juntas, su risa es también parte de mi alimento diario. Es decir, esas explosiones ya son parte de mi rutina.

Eh? ¡No otra vez, hable mucho sobre ella que se me olvido de que estaba hablando!,  unmm!!!

*Pensando*

*Pensando*

*Pensando*

*Pensando*

A sí!, era sobre este día, que como dije solo es un día normal. Acabé mi desayuno y me dispuse a partir a mi rutina diaria, todo como siempre: el transporte lleno, un sinfín de estudiantes, muchos de mi escuela, y otros que van ya sea a preparatorias distintas o a escuelas primarias y secundarias; todo como siempre, tal vez pensaras que de tanto ver las mismas cosas todos los días, mi vida debo de creer que es aburrida, curiosamente amo que sea así, puesto que todo esto me da tiempo de reflexionar acerca de mi futuro y lo que haré cuando me gradué. Quisiera ser escritora, nunca me canso de escribir y si pensaste “seguro esta chica dirá que escribir es parte de su rutina ordinaria” pues no te equivocas, pero eso es lo que me gusta, que mi rutina sea la misma de siempre, puesto que al ser sumamente distraída, un cambio en ella podría desequilibrar mi itinerario y dejarme confundida, siempre que le digo eso a Naoyuki, ella se ríe y al final acabamos riéndonos las 2, no sé qué haría sin ella, cuando se enferma, siento que me falta algo y me paso todo el día en las nubes, y no falta quien me reprenda por estar distraída, por ello siempre en mi jornada diaria tiene que estar ella.

Después de llegar a la estación, me dispuse a llegar al edificio de mi escuela, a pesar que tomo 30 minutos de camino en el trasporte, mi escuela queda más lejos que eso y tengo que caminar 15 minutos más, por eso siempre me levanto temprano y llego antes de la hora. Al llegar a mi aula –el 2-A – como siempre leí un libro, mi escuela tiene un programa donde durante una semana la biblioteca le presta a cada grupo un paquete de libros, y el representante grupal  va a elegir cada uno de ellos y firma comprometiéndose a cuidarlos y regresarlos con puntualidad, el máximo de libros por préstamo son 10, hoy leí uno acerca de una doncella que decide salir de su encierro y luchar por su país, vistiéndose de hombre, me emociono su historia y me imaginaba a mí en el papel de la protagonista, ¡fue grandioso!

Y así llego la hora de clases, como siempre, la ya habitual reverencia al profesor en turno, hoy toca literatura, mi materia favorita, la maestra que nos imparte esta materia siempre nos trae nuevos libros que me lanzo siempre primero a leer, ella siempre me da una sonrisa. Hoy no fue la excepción, de pronto se oye en el pasillo alguien que corre para llegar a tiempo al pase de lista:

Voz: ¡Se me hace tarde! ¡Se me hace tarde!

Reconozco la voz al momento, es Naoyuki.

Naoyuki: Lo siento Maestra, se me hizo un poco tarde

*Risas*

Maestra: Bueno, eso no es nada raro, se puede decir que, aunque al principio eso me molestaba, ahora ya me acostumbre, pasa a tu lugar

Aunque la contestación haya parecido seca, ellas 2 se llevan de maravilla, cierto que al principio recibía regaños Naoyuki por parte de ella, pero después de un pequeño incidente que casi termina con la destitución de la maestra, en el que Naoyuki abogo por ella, puesto que ella vio toda la escena, se volvieron tal vez no unidas, pero al menos cada vez que Naoyuki llega tarde a su clase, ella la deja pasar sin hacerle el menor sermón, contrario a los demás profesores que siempre la quieren mandar a dirección, pero por sus altas calificaciones nunca logran su cometido, Naoyuki es una experta en callarles la boca, y eso me gusta mucho de ella.

Y paso esa hora, después de eso, los descansos entre clase y clase, todo como debe ser, y en cada descanso, pasaba el tiempo con Naoyuki: hablábamos mientras comíamos, nos reímos de lo de siempre. Entonces Naoyuki tomo un aire serio:

Naoyuki: Sabes Kaori, siempre que estoy contigo, me divierto mucho

Kaori: *sonríe* Yo también me divierto mucho contigo, así ha sido desde niñas, desde el primer momento en que te vi, sabía que nos llevaríamos de maravilla, y por eso hicimos la promesa de no separarnos nunca

Naoyuki: Lo sé, pequeña lo sé, es por eso que desde hace mucho te he querido decir algo, es muy importante para mí que lo sepas

Kaori: No me asustes, ¿de qué se trata?

Naoyuki: *suspira* No te lo puedo decir ahora, es algo que quiero decirte en privado, pero ahora hay mucha gente. No te vayas después de clases, te espero en la azotea, ¿está bien?

Kaori: Está bien

Naoyuki: *sonríe* Pero que no se te olvide, sé que eres distraída y se te puede olvidar, de verdad, es importante que te diga esto

Kaori: Si es por ti, te prometo que no se me olvida *cierra los ojos y sonríe*

Mi cabeza empezó a dar vueltas: ¿Qué era eso importante que Naoyuki me dirá? ¿Acaso se cambiara de escuela? ¿Se mudara de hogar? ¿Ya no podrá ser mi amiga? Todos estos pensamientos me nublaron, puesto que si eso pasaba, significaría que mis días tendrían un cambio de rutina, porque ella, Naoyuki era parte de esa rutina. No, no puede ser eso, si ella se va más que mi rutina, mi vida cambiaría por completo, no me imagino un día sin ella, tal vez muchas cosas puedan cambiar y tal vez me destantee, pero al final me acostumbraría, pero si ella desaparece, simplemente mis días dejaran de tener sentido, no solo mis días, toda mi vida. ¿Pero qué es lo que estoy pensando? Ella todavía no me dice que es lo que pasa, tal vez no sea eso, solo tengo que esperar a que acaben las clases y ella me dirá “eso importante” no hay de qué preocuparse. Aunque me dije eso, no podía dejar de pensar en esa posible situación.

Y así, después de unas tormentosas 3 horas, terminaron las clases, Naoyuki salió sin decirme nada del aula, cuando termine de acomodar mi maletín, ella ya no estaba. Me dispuse a ir al lugar de reunión. Ella allí estaba, Con su pelo largo volando al aire, era un espectáculo maravilloso, pero no pude disfrutarlo, a causa de la incertidumbre de lo que me diría.

Naoyuki: *Sonríe abiertamente* Así que no te olvidaste, por un momento pensé que te irías sin acordarte.

Kaori: ¡Tonta! Si he estado pensando en ello todas estas horas, ha sido una tortura para mi *Puchero*


Naoyuki: *Riendo* Lo siento, no quería mortificarte, solo que utilizé un poco de psicología para que no se te olvidara, conociéndote, capaz y me dejas plantada, por eso te lo dije en tono serio. Pero es cierto lo que te dije, es algo importante para mí que sepas esto, hace mucho que te lo quería decir, pero no me atrevía por miedo a que si te lo contara dejaras de ser mi amiga y me odiaras.

Kaori: ¿Pero, de que hablas?, yo nunca podría odiarte sea lo que sea que me digas, te prometo estar contigo, tu sabes que yo sin ti no soy nada…
Entonces, antes que terminara mi oración, vi que Naoyuki se acercaba  a mí y antes que me diera cuenta, me estaba abrazando

Kaori: *sonrojada* Naoyuki, ¿Q-qué haces?

A pesar de lo sorprendida que estaba, no hice nada para apartarla, mi corazón latía más 
fuerte que nunca, mis piernas y brazos no me respondían, era como si mi alma hubiera abandonado mi cuerpo, sentía un calor en mi pecho y me dolía. Entonces, después un momento de silencio, Naoyuki me lo dijo:

Naoyuki: Kaori, desde hace mucho, he sentido esto, no me odies porque eso me dolería, lo que te quiero decir es que desde hace mucho, antes que entráramos a preparatoria, me has gustado, cada momento contigo  ha sido de lo mejor. Te he amado en silencio, por miedo a que te de asco todo esto, ya sabes, las dos somos chicas y tal vez que yo sienta esto a ti te desagrade y quieras dejar de ser mi amiga, es más, si es tu deseo no hablamos de esto nunca más, pero te lo quería decir, no me odies por favor porque…

Antes que terminara, un impulso me hizo acercar mi rostro al suyo, y antes que me diera cuenta, nuestros labios se tocaron, en ese momento algo inexplicable paso dentro de mí, fuera como si de repente mis pies dejaran de tocar el suelo, sentía que mi cuerpo se mecía entre blancas nubes, fue una sensación que simplemente, a pesar de ser extraña era agradable. 

Cuando recupere la conciencia, todavía Naoyuki y yo estábamos unidas en ese beso, sus labios eran lo más dulce que había probado, entonces supe que la amaba, que todo este tiempo la había amado, no me había dado cuenta, puesto que siempre estaba pendiente que mi rutina no se estropeara, me sentí mal por no darme cuenta de eso, de no darme cuenta que ella me quería de esa manera y que yo estaba enamorada de ella desde el primer momento en que la vi.

Después de un largo tiempo unidas en ese sentimiento, tome la palabra:

Kaori: Naoyuki, de verdad no tienes de que disculparte, la que debe de pedir perdón soy yo…

Naoyuki: Kaori, no te disc…

Kaori: Déjame terminar, puesto que debí darme cuenta desde el principio de esto, pero siempre estaba ocupada pensando en que mi día fuera rutinario, para así no batallar con mi defecto de ser distraída, cuando en verdad siempre he estado distraída, porque, tal vez este mal lo que diré, pero no me importa. Desde que te vi por vez primera, he estado enamorada de ti, solo que no me tome el tiempo para averiguarlo, siempre dependiendo de ti, era obvio que mis sentimientos no eran de una amiga, si no de alguien que espera mucho más de la otra persona, no tengo miedo de decirlo: Naoyuki, Yo te amo.

Los ojos de Naoyuki se llenaron de lágrimas, después de eso se abalanzó contra mí, y caímos al suelo, donde nos volvimos a unir en un dulce beso, no quería que ese momento se acabara, quería estar unida a ella para siempre, era mi deseo.

Entonces, lo supe: este día, que pensaba sería un simple día normal, hoy en el que planeaba hacer lo de siempre: levantarme, cepillarme los dientes, vestirme, cambiarme, peinarme, desayunar, tomar el transporte, correr a la escuela, entrar al aula, leer, esperar a mi mejor amiga y tomar las clases como siempre, este día que pensé sería un día normal y ordinario se convirtió en un día especial, el día en que 2 personas, que sin importar ser del mismo sexo, habían dejado de ser simples mejores amigas y se habían convertido en dos almas que después de mucho sintiendo amor, habían decidido dejar atrás sus miedos y  sus complejos para ser felices. Hoy fue el día en que Naoyuki y yo, decidimos amarnos sin límite y con locura, porque tal vez este mal que nos amemos como nos amamos, pero no importa, porque las dos nos pertenecemos, nos pertenecimos desde ese momento en primaria que nos vimos, y nos pertenecemos ahora más que nunca, unidas en este dulce beso, que quiero que se repita todos los días, porque a partir de hoy terminaron los días ordinarios, acaban de comenzar los mejores días de mi vida: Los días especiales, los cuales no quiero que acaben nunca, que esto dure para siempre…

Ese es mi deseo….

Porque si es con ella, mi felicidad está completa.


FIN

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