Hoy me levante como siempre con
la misma rutina: cepillarme los dientes, lavarme la cara, ponerme el uniforme,
peinarme…
Total, es lo que llamaríamos
un día común y corriente, ¿Qué de raro tiene hacer estas cosas?, las hago desde
que tengo memoria: cuando fui a la maternal, luego preescolar, primaria,
secundaria y hoy que curso el segundo año de preparatoria; seguro que cuando
llegue a la escuela haré lo mismo de siempre, sentarme leer un libro mientras
espero que empiece la clase, esperando también que llegue Naoyuki, mi mejor
amiga desde la primaria, con la que hice la firme promesa que estaríamos juntas
siempre; es decir, que escuela donde ella estuviera allí estaría también o
viceversa, que por cierto, sin duda eso también desde que nos conocimos ha sido
parte la rutina diaria: yo llego antes que comience la clase, mientras Naoyuki
siempre entra justo cuando el profesor hace el pase de lista. Siempre ha sido así,
aun a pesar de eso siempre mis mejores momentos han sido con ella que sí,
adivinaron esos buenos momentos también son diarios.
Sin duda este día va a ser
un día ordinario, otro día más de vida normal de una chica de 16 años…
O eso era lo que yo
pensaba….
Ah! ¡Pero he olvidado
presentarme! Lo siento es que soy un poco distraída *sonrisa* mi nombre es Kaori,
como ya dije tengo 16 años, ¿también dije que curso segundo de preparatoria?
lo siento, es que a veces me distraigo mucho, por eso siempre estoy a lado de Naoyuki, ella no se olvida de nada a pesar de que siempre llega tarde, siempre
nos reímos de eso, puesto que debería ser al revés la situación, que yo por ser
distraída, debería de llegar más tarde, y ella debería de llegar más temprano
o viceversa, siempre hablamos de eso, y siempre que la veo sonreír, mi
corazón explota, tal vez es que por llevar tanto tiempo juntas, su risa es también
parte de mi alimento diario. Es decir, esas explosiones ya son parte de mi
rutina.
Eh? ¡No otra vez, hable
mucho sobre ella que se me olvido de que estaba hablando!, unmm!!!
*Pensando*
*Pensando*
*Pensando*
*Pensando*
A sí!, era sobre este día,
que como dije solo es un día normal. Acabé mi desayuno y me dispuse a partir a
mi rutina diaria, todo como siempre: el transporte lleno, un sinfín de
estudiantes, muchos de mi escuela, y otros que van ya sea a preparatorias
distintas o a escuelas primarias y secundarias; todo como siempre, tal vez
pensaras que de tanto ver las mismas cosas todos los días, mi vida debo de
creer que es aburrida, curiosamente amo que sea así, puesto que todo esto me da
tiempo de reflexionar acerca de mi futuro y lo que haré cuando me gradué.
Quisiera ser escritora, nunca me canso de escribir y si pensaste “seguro esta
chica dirá que escribir es parte de su rutina ordinaria” pues no te equivocas,
pero eso es lo que me gusta, que mi rutina sea la misma de siempre, puesto que
al ser sumamente distraída, un cambio en ella podría desequilibrar mi itinerario y
dejarme confundida, siempre que le digo eso a Naoyuki, ella se ríe y al final
acabamos riéndonos las 2, no sé qué haría sin ella, cuando se enferma, siento
que me falta algo y me paso todo el día en las nubes, y no falta quien me
reprenda por estar distraída, por ello siempre en mi jornada diaria tiene que
estar ella.
Después de llegar a la
estación, me dispuse a llegar al edificio de mi escuela, a pesar que tomo 30
minutos de camino en el trasporte, mi escuela queda más lejos que eso y tengo
que caminar 15 minutos más, por eso siempre me levanto temprano y llego antes
de la hora. Al llegar a mi aula –el 2-A – como siempre leí un libro, mi escuela
tiene un programa donde durante una semana la biblioteca le presta a cada grupo
un paquete de libros, y el representante grupal
va a elegir cada uno de ellos y firma comprometiéndose a cuidarlos y
regresarlos con puntualidad, el máximo de libros por préstamo son 10, hoy leí
uno acerca de una doncella que decide salir de su encierro y luchar por su
país, vistiéndose de hombre, me emociono su historia y me imaginaba a mí en el
papel de la protagonista, ¡fue grandioso!
Y así llego la hora de
clases, como siempre, la ya habitual reverencia al profesor en turno, hoy toca
literatura, mi materia favorita, la maestra que nos imparte esta materia
siempre nos trae nuevos libros que me lanzo siempre primero a leer, ella
siempre me da una sonrisa. Hoy no fue la excepción, de pronto se oye en el
pasillo alguien que corre para llegar a tiempo al pase de lista:
Voz: ¡Se me hace tarde! ¡Se
me hace tarde!
Reconozco la voz al momento,
es Naoyuki.
Naoyuki: Lo siento Maestra,
se me hizo un poco tarde
*Risas*
Maestra: Bueno, eso no es
nada raro, se puede decir que, aunque al principio eso me molestaba, ahora ya
me acostumbre, pasa a tu lugar
Aunque la contestación haya
parecido seca, ellas 2 se llevan de maravilla, cierto que al principio recibía
regaños Naoyuki por parte de ella, pero después de un pequeño incidente que
casi termina con la destitución de la maestra, en el que Naoyuki abogo por
ella, puesto que ella vio toda la escena, se volvieron tal vez no unidas, pero
al menos cada vez que Naoyuki llega tarde a su clase, ella la deja pasar sin
hacerle el menor sermón, contrario a los demás profesores que siempre la
quieren mandar a dirección, pero por sus altas calificaciones nunca logran su
cometido, Naoyuki es una experta en callarles la boca, y eso me gusta mucho de
ella.
Y paso esa hora, después de
eso, los descansos entre clase y clase, todo como debe ser, y en cada descanso,
pasaba el tiempo con Naoyuki: hablábamos mientras comíamos, nos reímos de lo de
siempre. Entonces Naoyuki tomo un aire serio:
Naoyuki: Sabes Kaori,
siempre que estoy contigo, me divierto mucho
Kaori: *sonríe* Yo también
me divierto mucho contigo, así ha sido desde niñas, desde el primer momento en
que te vi, sabía que nos llevaríamos de maravilla, y por eso hicimos la promesa
de no separarnos nunca
Naoyuki: Lo sé, pequeña lo
sé, es por eso que desde hace mucho te he querido decir algo, es muy importante
para mí que lo sepas
Kaori: No me asustes, ¿de qué
se trata?
Naoyuki: *suspira* No te lo
puedo decir ahora, es algo que quiero decirte en privado, pero ahora hay mucha
gente. No te vayas después de clases, te espero en la azotea, ¿está bien?
Kaori: Está bien
Naoyuki: *sonríe* Pero que
no se te olvide, sé que eres distraída y se te puede olvidar, de verdad, es
importante que te diga esto
Kaori: Si es por ti, te
prometo que no se me olvida *cierra los ojos y sonríe*
Mi cabeza empezó a dar
vueltas: ¿Qué era eso importante que Naoyuki me dirá? ¿Acaso se cambiara de
escuela? ¿Se mudara de hogar? ¿Ya no podrá ser mi amiga? Todos estos
pensamientos me nublaron, puesto que si eso pasaba, significaría que mis días
tendrían un cambio de rutina, porque ella, Naoyuki era parte de esa rutina. No,
no puede ser eso, si ella se va más que mi rutina, mi vida cambiaría por
completo, no me imagino un día sin ella, tal vez muchas cosas puedan cambiar y
tal vez me destantee, pero al final me acostumbraría, pero si ella desaparece,
simplemente mis días dejaran de tener sentido, no solo mis días, toda mi vida.
¿Pero qué es lo que estoy pensando? Ella todavía no me dice que es lo que pasa,
tal vez no sea eso, solo tengo que esperar a que acaben las clases y ella me dirá
“eso importante” no hay de qué preocuparse. Aunque me dije eso, no podía dejar
de pensar en esa posible situación.
Y así, después de unas
tormentosas 3 horas, terminaron las clases, Naoyuki salió sin decirme nada del
aula, cuando termine de acomodar mi maletín, ella ya no estaba. Me dispuse a ir
al lugar de reunión. Ella allí estaba, Con su pelo largo volando al aire, era
un espectáculo maravilloso, pero no pude disfrutarlo, a causa de la
incertidumbre de lo que me diría.
Naoyuki: *Sonríe
abiertamente* Así que no te olvidaste, por un momento pensé que te irías sin
acordarte.
Kaori: ¡Tonta! Si he estado
pensando en ello todas estas horas, ha sido una tortura para mi *Puchero*
Naoyuki: *Riendo* Lo siento,
no quería mortificarte, solo que utilizé un poco de psicología para que no se
te olvidara, conociéndote, capaz y me dejas plantada, por eso te lo dije en
tono serio. Pero es cierto lo que te dije, es algo importante para mí que sepas
esto, hace mucho que te lo quería decir, pero no me atrevía por miedo a que si
te lo contara dejaras de ser mi amiga y me odiaras.
Kaori: ¿Pero, de que
hablas?, yo nunca podría odiarte sea lo que sea que me digas, te prometo estar
contigo, tu sabes que yo sin ti no soy nada…
Entonces, antes que
terminara mi oración, vi que Naoyuki se acercaba a mí y antes que me diera cuenta, me estaba
abrazando
Kaori: *sonrojada* Naoyuki,
¿Q-qué haces?
A pesar de lo sorprendida
que estaba, no hice nada para apartarla, mi corazón latía más
fuerte que nunca,
mis piernas y brazos no me respondían, era como si mi alma hubiera abandonado
mi cuerpo, sentía un calor en mi pecho y me dolía. Entonces, después un momento
de silencio, Naoyuki me lo dijo:
Naoyuki: Kaori, desde hace
mucho, he sentido esto, no me odies porque eso me dolería, lo que te quiero
decir es que desde hace mucho, antes que entráramos a preparatoria, me has
gustado, cada momento contigo ha sido de
lo mejor. Te he amado en silencio, por miedo a que te de asco todo esto, ya
sabes, las dos somos chicas y tal vez que yo sienta esto a ti te desagrade y
quieras dejar de ser mi amiga, es más, si es tu deseo no hablamos de esto nunca
más, pero te lo quería decir, no me odies por favor porque…
Antes que terminara, un
impulso me hizo acercar mi rostro al suyo, y antes que me diera cuenta,
nuestros labios se tocaron, en ese momento algo inexplicable paso dentro de mí,
fuera como si de repente mis pies dejaran de tocar el suelo, sentía que mi
cuerpo se mecía entre blancas nubes, fue una sensación que simplemente, a pesar
de ser extraña era agradable.
Cuando recupere la conciencia, todavía Naoyuki y
yo estábamos unidas en ese beso, sus labios eran lo más dulce que había
probado, entonces supe que la amaba, que todo este tiempo la había amado, no me
había dado cuenta, puesto que siempre estaba pendiente que mi rutina no se
estropeara, me sentí mal por no darme cuenta de eso, de no darme cuenta que
ella me quería de esa manera y que yo estaba enamorada de ella desde el primer
momento en que la vi.
Después de un largo tiempo
unidas en ese sentimiento, tome la palabra:
Kaori: Naoyuki, de verdad no
tienes de que disculparte, la que debe de pedir perdón soy yo…
Naoyuki: Kaori, no te disc…
Kaori: Déjame terminar,
puesto que debí darme cuenta desde el principio de esto, pero siempre estaba
ocupada pensando en que mi día fuera rutinario, para así no batallar con mi
defecto de ser distraída, cuando en verdad siempre he estado distraída, porque,
tal vez este mal lo que diré, pero no me importa. Desde que te vi por vez
primera, he estado enamorada de ti, solo que no me tome el tiempo para averiguarlo,
siempre dependiendo de ti, era obvio que mis sentimientos no eran de una amiga,
si no de alguien que espera mucho más de la otra persona, no tengo miedo de decirlo:
Naoyuki, Yo te amo.
Los ojos de Naoyuki se
llenaron de lágrimas, después de eso se abalanzó contra mí, y caímos al suelo,
donde nos volvimos a unir en un dulce beso, no quería que ese momento se
acabara, quería estar unida a ella para siempre, era mi deseo.
Entonces, lo supe: este día,
que pensaba sería un simple día normal, hoy en el que planeaba hacer lo de
siempre: levantarme, cepillarme los dientes, vestirme, cambiarme, peinarme,
desayunar, tomar el transporte, correr a la escuela, entrar al aula, leer,
esperar a mi mejor amiga y tomar las clases como siempre, este día que pensé sería
un día normal y ordinario se convirtió en un día especial, el día en que 2
personas, que sin importar ser del mismo sexo, habían dejado de ser simples
mejores amigas y se habían convertido en dos almas que después de mucho
sintiendo amor, habían decidido dejar atrás sus miedos y sus complejos para ser felices. Hoy fue el día
en que Naoyuki y yo, decidimos amarnos sin límite y con locura, porque tal vez
este mal que nos amemos como nos amamos, pero no importa, porque las dos nos
pertenecemos, nos pertenecimos desde ese momento en primaria que nos vimos, y
nos pertenecemos ahora más que nunca, unidas en este dulce beso, que quiero que
se repita todos los días, porque a partir de hoy terminaron los días
ordinarios, acaban de comenzar los mejores días de mi vida: Los días
especiales, los cuales no quiero que acaben nunca, que esto dure para siempre…
Ese es mi deseo….
Porque si es con ella, mi
felicidad está completa.
FIN
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