Hoy, como todos los viernes,
volví a hacerlo con Sempai, en el aula de cocina. Siento que mi cuerpo y mi
alma ya no soportaran más, ella es tan hábil que solo con hacerme un cosquilleo
hace que todo mi ser se estremezca, pero tengo que aguantar, puesto que si
gimiese, ella me haría excitarme mas y de seguro me rompería, mi cuerpo es tan
sensible que nada más basta un soplido de ella y siento entre mis piernas como
si una fuente brotara, esto se viene repitiendo desde hace ya un tiempo, desde
que ella fue asignada para enseñarme a cocinar.
Aún recuerdo ese día….
(4 MESES ANTES….)
Maestra: ¡Muy bien alumnas!,
hasta aquí la clase de cocina, pueden irse a sus respectivas clases. Excepto
tú, Chizuru quédate un poco más, necesito hablar contigo
Chizuru: Si, maestra
¡Siempre pasa lo mismo!, por
más que me esfuerzo, no me sale esto de cocinar, ni siquiera el agua sola me
sale, solo un pestañeo y la olla esta seca incluso quemándose, de verdad que
esto de preparar alimentos no se hizo para mí, pero no puedo hacer nada para
evitarlo, la escuela en donde estoy, es una escuela preparatoria para chicas,
no solo nos imparten las clásicas materias, si no también, dan talleres de
cocina, manualidades, corte y confección, costura, todo lo que se espera que
una mujer de sociedad sepa hacer. Yo me llamo Chizuru Hitome, Tengo 15 años,
curso el primer grado en el aula 1-4, a pesar que soy aplicada en las demás
materias, y sobre todo en los talleres, simplemente en la cocina soy un
completo desastre, hoy la maestra de cocina, tal vez cansada que siempre mis
comidas estén muy saladas, o insípidas, incluso se me quemen, me indico que me
quedara, no sé qué es lo que me dirá.
Maestra: *seria* ¿Sabes
porque te mande a quedarte, no es así?
Chizuru: Si, me lo imagino,
es que de verdad maestra, no es mi culpa, simplemente la cocina no se hizo para
mí, lo he intentado, pero siempre tiene que haber algo que haga que lo que
preparo sea un rotundo desastre *ojos llorosos*
Maestra: *cambio de actitud,
intentando ser más amigable* Tranquila, Chizuru que si he visto lo que te
esfuerzas, si estás aquí no es para regañarte, si no para decirte que después
de muchos trámites, conseguí la ayuda de alguien que es excelente en la cocina, aunque un poco rebelde, es una
chica muy querida por tus compañeras de todos los grupos, así que se me ocurrió
que fuera ella quien te ayude, seguro que con ella no sientas tanta presión
como conmigo, es decir, al ser del mismo gremio, seguro que ganas más confianza
y por fin te salgan buenos platillos, pues no creo que una chica, como tú,
sobresaliente en casi todo, incluso deportes, no pueda cocinar algo bueno,
seguro que en pocos minutos ella llega.
Mi corazón está dando
vuelcos, mis piernas están temblando, se a quien se refiere, ¿Cómo puede ser
que sea exactamente “Ella” la que pierda su tiempo con alguien como yo?, su
nombre es Hikari Saotome, cursa el ultimo grado, está a punto de cumplir 18 años,
una chica perfecta veas por donde veas, su cuerpo es muy atlético que se dice
cuando llego a la escuela, todos los clubs deportivos hicieron competencias
para ver quien se la quedaba, aunque después ella decidió unirse al cuerpo del
consejo estudiantil. Desde allí se ha ganado el respeto y admiración de la
mayoría de la escuela, puesto que siempre está dispuesta ayudar, y a partir de
hoy ella se encargara de mí, para que pueda aprender a cocinar. Todavía sigo
temblando, no sé si de la emoción o de la vergüenza, de que ella tenga que
dejar sus labores para enseñarle a una simple como yo.
Después de 3 o 5 minutos,
sempai cruza la puerta del aula
Hikari: ¡Buenos días
maestra! Me dijeron que me mando a llamar, ¿ya está aquí la chica de la que me
hablo la vez pasada?
Maestra: Es la que está a mi
lado, confió en que tú la ayudes aunque sé que en algunas materias tienes
dificultades, nunca me diste batalla a mí en la cocina, que me acuerdo que
incluso te nombre mi asistente, pero tú no quisiste para no hacerte más que las
demás, pero bueno, las dejo para que se conozcan mejor y pongan tiempo y hora
para que le enseñes a cocinar correctamente
La maestra sale del aula,
dejándonos a Sempai y a mi solas, no puedo moverme, la había visto algunas
veces pero desde lejos, mientras hacia las labores del consejo, pero ahora está
frente a mí a solo unos escasos centímetros, mi corazón está a punto de
explotar, de cerca es mucho más linda que pareciera que estoy viendo a un ángel.
Hikari: Y bien, ya que
estamos solas, comenzamos con la presentación, dime pequeña, ¿Cómo te llamas?
Chizuru: Ch-Chizuru, m-mucho
g-g-gusto, s-sempai
Hikari: Así que
Chizuru-chan, ¿eh? Tienes un nombre muy lindo, ¿te lo han dicho?
Lo que me dijo fue demasiado
para mí, de estar tiesa como un tronco pase a temblar como si me estuviera
dando un ataque epiléptico, que me diga ella eso, es como para morir de un
infarto, de tantos vuelcos que está dando mi corazón, que incluso mi pecho me está
doliendo
Chizuru: E-eso no es cierto,
tú eres más linda, todos en la escuela te quieren, yo casi no hablo con nadie
Hikari: Se nota que no
hablas con nadie *cara burlona* si apenas hablas conmigo y tiemblas como si
fueras una gelatina, que por cierto, creo que te me estas antojando, seguro que
al ser una gelatina tendrás un dulce sabor *se saborea los labios*
No necesitaba verme, para saber que mi cara estaba totalmente roja, y mi respiración se había acelerado más, de repente ella empieza acercarse a mí, dirigiéndose a mi espalda, pone sus manos en mis hombros, son suaves y calidad, sin duda son perfectas, siento su respiración en mi oído mientras me dice:
Hikari: ¿Me permites
probarte tantito?
Después de un largo rato sin que hubiese reacción de mi cuerpo, mis piernas de repente hacen un movimiento que provoca me levante de la silla, donde he estado desde que termino la clase, cuando estaba a punto de desfallecer, esa reacción fue oportuna para que recuperara el aliento.
Hikari: Lo siento si te
asuste, es que no pude evitarlo, apenas te vi y me pareciste linda, que sentí
un impulso para decirte eso, pero poniéndonos serias, sé que no eres buena en
la cocina, no te sientas mal, solo necesitas algo de ayuda, para eso estoy
aquí, aunque por desgracia mis labores como Presidenta del Consejo Estudiantil
no me dejan mucho tiempo, así que agendemos las clases para un día de la semana
especifico, ¿Qué te parece *pensando* el viernes después de clases? Ese día es
solo levantar el itinerario de lo hecho en toda la semana, así que es un día
perfecto para que te enseñe a cocinar, ¿Estás de acuerdo?
Chizuru: S-sí, E-esta
B-bien, lo que T-tú digas S-semp-pai
Hikari: Bueno, así quedamos,
entonces vayamos a clases y nos vemos el viernes después de clases
Chizuru: *con determinación*
¡Sí!, hasta el viernes, sempai
Mi ritmo cardiaco vuelve a
la normalidad, después del encuentro con sempai, entonces me dispongo a salir
del aula, todavía me sonrojo un poco por mi primer contacto con ella, tiemblo
cuando me acuerdo lo cerca que estuvo de mí y lo provocativo de sus palabras, sonrió
inevitablemente, no sé por qué, simplemente se dibuja en mi rostro una sonrisa
que no puedo quitar fácilmente.
Hoy es viernes, después de
clases, estoy en el aula de cocina, como había acordado con sempai, se está
tardando mucho, seguro se olvidó que tenía un compromiso conmigo, total ¿Qué
importancia puedo tener yo? Si no puedo hacer siquiera amigas con facilidad, me
trabo a veces y para acabarla, soy un desastre en la cocina, sin duda no tengo
nada de especial. Estaba a punto de llorar por esos pensamientos, cuando veo
entra a sempai, con un delantal blanco puesto en el uniforme
Hikari: Hola gelatina-chan
*mirada burlona* sí que viniste,
entonces dispongámonos a que aprendas a cocinar, gelatina-chan
El apodo no me hace ninguna
gracia, por lo cual le dirijo una mirada de molestia, la cual detecta ,
respondiendo con otra mirada, pero de cierta sorna, después de esta situación,
me preparo para las lecciones, pongo mi maletín en un lugar donde no se manche
y me cuelgo el delantal de cocina.
Sempai saca de los cajones
un montón de ingredientes: aceite de oliva, salsa de soja, arroz, judías,
vegetales…
Se posiciona en la mesa de
corte y empieza a partir los vegetales, me sorprendo de la velocidad en que los
parte, en un momento están completos y en un pestañeo solo son cuadritos.
Hikari: Siempre debes de
buscar la manera que los vegetales sean cortados equitativamente, es decir, ni
un pedazo más grande ni el otro más chico, así tendrás mas alimento que comer,
entiendes, Chizuru-chan, mientras yo aquí esto, tu haz los demás alimentos,
como los curry, y las cremas, yo ahorita te checo a ver qué tal vas, ok?
Chizuru: Está bien, sempai
Pongo a hervir los
ingredientes para preparar una salsa de judías, mientras que sempai sigue
partiendo los vegetales para hacer sopa, después de algunos minutos termina con
los vegetales y pone atención a lo que estoy haciendo yo
Hikari: ¡muy bien! Parece
que en eso no estás del todo mal, solo que bájale un poco al fuego, para que no
se evapore tan rápido el agua y tenga tiempo de suavizar las judías, bien,
ahora ponle de sal lo que te quepa entre la palma, así está bien, ahora
cerremos la tapa para que se aprisione el agua y el vapor no salga tan rápido,
ok?
A pesar de que pongo
atención a lo que dice, tenerla tan cerca es para mí algo increíble, todavía no
puedo creer que la chica más linda de la escuela, me esté dando a mí, parte de
sus conocimientos de cocina, soy la persona más feliz en este instante, y por
culpa de esa felicidad, la salsa que con esfuerzo había hecho con sempai se ha
caído al tropezarme con algo, por más que intente salvar la olla, su contenido
se vertió en su totalidad, quedando yo completamente empapada del puré de
judías.
Hikari: ¡Chizuru-chan!, ¿estás
bien?, no te lastimaste ¿verdad?
Chizuru: N-no, estoy bien,
pero por mi torpeza ya no tenemos salsa de judías *solloza mientas sus ojos se
llenan de lágrimas*
Hikari: Tranquila, lo más
importante es que tu estés bien…
De repente los ojos de
sempai, se dirigen a mi uniforme manchado por la salsa, su mirada cambia por
completo
Hikari: Creo que te
manchaste un poco, no te muevas, voy a limpiarte
Chizuru: pero me tengo que
levantar, estoy en el piso, además ¿Cómo que me vas a…?
Todavía no terminaba mi
frase, cuando veo que sempai hinca para estar en donde yo estoy, su respiración
esta tan cerca que puedo oírla con claridad, entonces me doy cuenta que en su
mano no hay ningún pañuelo para limpiarme, y que lo que está acercando a mi
pecho es su cara.
Chizuru: Sempai, ¿Q-qué
haces?
Hikari: Ya te dije, voy a
limpiarte
Chizuru: No te preocupes, yo
puedo sola, además, que no tienes ningún pañuelo…
Hikari: Yo nunca dije que lo
haría con pañuelo, ¿o sí?
Si hubiese podido, me
hubiese levantado, pero mis piernas decidieron dejar de reaccionar, la cercanía
de sempai, hizo que mi cuerpo se volviera como de roca, no puedo mover ningún
musculo, cierro mis ojos, entonces siento algo húmedo que recorre por encima de
mi sostén, es alargado, y me hace sacar un gemido.
Cuando abro los ojos, me soy
cuenta que aquello que sentía era…
¡Es su lengua! ¡La lengua de
sempai está recorriendo mi pecho! Trato de reaccionar, pero ella es fuerte que
sujeta mis brazos, trato de patalear pero ella se sienta sobre mí, estoy a su
merced, sempai de manera rápida suelta uno de mis bazos, pero para sujetarlo
con la otra mano, sin soltar mi otro brazo, con la mano recién liberada empieza
a tocar mis pechos, a causa de que mi blusa esta bañada en preparado de judías,
inevitablemente mi pecho desnudo se embarra con él, es algo resbaloso, lo cual
facilita más a que la mano de sempai recorra mi piel con facilidad, mientras
tanto, su lengua sigue restregándose en la parte de mi cuello. Sempai para un
instante, su rostro está muy cerca al mío, puedo ver con detalle cada parte de él
y su respiración es mucho más clara.
Hikari: Justo como lo pensé,
tu piel tiene el sabor más maravilloso que he probado, voy a probar cada parte
de tu cuerpo, para que nunca me olvide de su sabor, comenzare con esos labios,
que de seguro tienen el ácido, pero dulce sabor de las fresas
Chizuru: ¡No! ¡Sempai! ¡Deten…!
¡Mghmgmhhmgmghmghm!
Apenas estoy a punto de
terminar mi protesta, cuando los labios de sempai ya están sobre los míos, de
pasar a el forcejeo, con solo tocar sus labios mi cuerpo entra en un dulce
trance, en el fondo me está gustando, ¿pero que estoy diciendo? Ella y yo somos
chicas, está mal lo que hacemos, si alguien entra y nos descubre estaremos en
dificultades, eso pienso, pero ahora ya todos se fueron a sus casas, y los que
están en club obviamente no entrarían aquí, además que las aulas asignadas por
la escuela están retiradas de este aula, y el club de cocina que debería estar
aquí, a causa de las “clases” que me daría sempai, ya deben haberse ido, nadie entrara, aun así,
está mal, pero no puedo evitarlo, sempai me tiene a su merced, y yo no hago
nada para detenerla.
Sus labios son dulces, que
empiezo a saborearlos, ya no tengo control sobre mis acciones, y mi lengua
empieza a salir de mi boca, entrando en la de sempai, la cual, al sentir lo que
estoy haciendo, empieza también a introducir su lengua en mi boca, es lo más
agradable que he sentido. Entonces, siento que mi pecho está desnudo: mientras
nos besábamos, sempai ha aprovechado para desabrochar la blusa de mi uniforme,
y de alguna manera también mi sostén, y ya comenzó a quitarse la ropa, sus
pechos son están perfectamente alineados y levantados, su pezones son tan
obscuros que parece están hechos de chocolate, un chocolate que de seguro debe
de ser exquisito al gusto, quiero probar ese chocolate. Es tanto mi deseo que
en un movimiento, derribo a sempai y dirijo mi boca a probar el sabor que
quiero conocer, empiezo a lamer sus pechos, que sempai emite un sonido que es tan lindo que me hace
chuparlos de manera más fuerte.
Hikari: No pensé que fueras
tan pervertida, mira que hacerme esto, pero no puedo evitar ver lo linda que
eres, que ver como chupas mis pezones, me éxito mas, y más ganas me dan de
comerte, ahora es mi turno.
Dicho esto, empieza a
quitarme las bragas, y con su mano, empieza a palpar cada lugar de mi parte más
íntima, es tanta mi excitación que empiezo a sentir algo que sale de ente mis
piernas, es húmedo, y algo incómodo, pero sempai, ve con cara de antojo, lo que
sale de allí.
Chizuru: No veas allí
sempai, es vergonzoso, no quiero que sempai vea eso.
Hikari: Lo siento, pero ya
es tarde, quiero probar ese néctar, si sale de ti, seguro que debe de tener un
sabor maravilloso
Su rostro se acerca a mi
parte, entonces siento su lengua pasar entre mis piernas, es algo vergonzoso, y
además cada movimiento hace que emita un sonido que cada vez que lo hago sempai
acelera el movimiento de su lengua, entonces, empiezo a sentir que algo entra
en mí: ¡es la lengua de sempai!, ¡sempai ha introducido su lengua en mis
entrañas!, es tanta mi excitación que cierro mis piernas aprisionando su
cabeza, ella empieza a succionar cada lugar de mis entrañas, que me tengo que
morder los labios para no gemir, pero es imposible, soy tan sensible de esa
parte que emito débiles sonidos, que ella escucha con claridad, y provoca que
me excite más, de repente deja de lamerme, tiene una mirada de insatisfacción
Hikari: Algo no está bien,
aquí falta algo, siento que puede haber algo que realce el sabor del néctar que
emana de ti umm!!! *pensado*, creo que ya sé que es lo que falta…
De su bolsa de útiles, saca
un bote de crema batida, la cual viene con un botón en forma de embudo
Hikari: Esto es lo que
faltaba, así tendrá mejor sabor tu Vagina, vamos a probar si es cierto
Introduce la punta del bote
entre mis labios inferiores, seguido de eso, aprieta el botón, siento que entra
en mi algo frio y cremoso, pero es agradable. Sempai toma la misma posición de
antes, y vuelve a introducir su lengua, succionando y lamiendo el contenido que
anteriormente vertió dentro de mí, ahora sus movimientos se han vuelto más
hábiles, y empiezo a gritar a causa de las contracciones de las paredes de mi
vagina, siento que en algún momento mi cuerpo no resistirá más e inevitablemente,
me romperé, sempai sin duda romperá mi ser con esos movimientos de su lengua,
me he concentrado en lo que está pasando que me había olvidado por que estaba
aquí, pero, eso no importa ya, puesto que, hoy por primera vez, hice el amor
con sempai, me tiene a su merced, y mi cuerpo no hace nada para evitarlo,
quiero reaccionar, pero en el fondo mi pensamiento desea que ella me siga
violando. Si, ella me está violando, he sido violada por sempai, pero no me
siento mal por eso, quiero que me viole más, soy suya a partir de hoy, y no me
importa que sea así.
Después de haberme lamido un
sinnúmero de veces, haberme corrido
todas ellas y que ella se tomara mis fluidos acompañados con la crema, sempai
se levanta, con su cara totalmente roja
Hikari: Creo que me excedí
un poco *sonrisa burlona* pero es que tu sabor es tan dulce que no pude
evitarlo, además que me excité mas cuando te vi bañada de esa salsa de judías,
espero me perdones y quieras venir la próxima semana, de verdad desearía que
vinieras, asi que te espero el próximo viernes a la misma hora, ¿esta bien?
Dicho esto, me ayuda a
levantarme, seguido de eso me da un beso en la mejilla, muy cerquita dela
fisura de la boca, no puedo evitar sonrojarme, empezamos a vestirnos, a causa
de que mi uniforme esta totalmente arruinado, ella me presta su uniforme
deportivo, el cual tengo que ponerme sin ningún remedio, como quiera, no hay
peligro que alguien me vea asi, ya todos se fueron a sus casas, asi que camino
por los pasillos sin ninguna prisa, todavía siento la lengua de sempai entre
mis piernas, y los residuos de la crema batida, por lo cual, decido que al
llegar a la casa tomare un baño, para quitarme lo que quedo de lo ocurrido en
el aula de cocina, pero en el fondo, no quiero, puesto que quiero tener la
saliva de sempai todavía mas, quiero sentir sus labios tocándome cada parte de
mi cuerpo, ¿pero que estoy pensando? Si ella me violo, no puedo tener en mi
cuerpo las marcas de una violación. Todavía tengo en mi boca el sabor de sus
besos y lo suave de sus pechos, que no puedo evitar sonreir, seguro si salgo a
la calle asi, no solo se extrañaran de la forma en que estoy vestida, si no también
por la sonrisa marcada que seguro se dibujo en mi rostro.
Y asi fue que temino ese
viernes, el primer viernes en que sempai y yo lo hicimos en el aula de cocina, los
demás viernes sempai, ha provocado un
sinfín de accidentes en los cuales me quedo totalmente bañada en los curris,
jaleas, pasteles, y todo lo que se encuentra en mi mano, entonces sempai
procede a “limpiarme” con su lengua, seguido de desnudarme y bañarme de crema
batida algunas veces, otras de jalea, incluso una vez me hizo acostarme en la
barra para poner por todo mi cuerpo rollos de sushi, los cuales quitaba con su
boca y finalmente limpiaba el área con su lengua. Para mi sorpresa, a partir de
ese entonces, mis preparaciones han sido magistrales, fuera como si de repente
haya florecido un talento de mi por la cocina, que incluso sobresalgo de mis
demás comapeñeras, no entiendo el porque, solo se que por alguna razón mi
cuerpo “reconoce” los sabores, y condimento correctamente los alimentos.
De vez en cuando entre
semana veo a sempai, no puedo evitar sonrojarme a causa que cuando la veo,
recuerdo todas las veces que lo hemos hecho, mas bien que ella me lo ha hecho,
yo lo único que hago es gemir y gritar a causa de las contracciones y corridas
que provoca cuando ella recorre mi cuerpo y lame mis entrañas con esa lengua
que parece tuviese algo que me hace excitarme hasta no poder.
Han pasado 4 meses desde que
comence con las clases de cocina con ella, en los cuales cada viernes, ella me
hace el amor, pero ya no puedo soportarlo mas, no es que me desagrade, mas
bien, esto esta mal, ella y yo somos del mismo sexo, si alguien se enterara de
nuestros encuentros, estaremos en dificultades, y de seguro ella será destituida
de la presidencia, yo no quiero eso, se que esta mal lo que dire, pero la he
empezado a amar, se que somos chicas las 2, pero de tantas veces que hemos
estado juntas, mi corazón espera que sus manos me recorran, al principio me
molestaba un poco, pero ahora vivo para que ella me toque, mas sin embargo esto
de seguir así, acabaremos en dificultades, y ella destituida, y eso no me hace
nada feliz, por eso he decidido hablar con ella. Ahora me dirijo al consejo
estudiantil para hablar con ella, me recibe la secretaria del consejo.
Secretaria: Buenos días, ¿en
qué podemos servirte?
Chizuru: Quisiera hablar con
semp… Con la presidenta es un asunto
personal
Secretaria: Lo siento, pero
la presidenta está ocupada en estos momentos, no podrá atenderte, pero si quieres
puedo agendarte una cita con ella.
Chizuru: ¡No! Yo quiero
hablar con ella, es de vida o muerte, por favor, déjame pasar, no me tardo
Secretaria: La presidenta
esta muy ocupada, muchacha. No puede atenderte, debes de entender la
responsabilidad que es ser la presi…
Hikane: Esta bien, Saori-san,
como quiera puedo terminar los pendientes más tarde, déjanos solas un momento, por favor.
Saori sale del salón del
consejo, dejándonos solas a sempai y a mi
Hikane: Hola, Chizuru-chan,
¿qué es lo que pasa?, te escuche gritar desde la oficina, dijiste que era de
vida o muerte, ¿acaso te sucedió algo?
Ella intenta acercarse a mí,
estoy a punto de dejar que llegue a donde estoy, pero me acuerdo a lo que vine,
y me aparto de inmediato
Chizuru: Sempai, solo vine
para decirte que *agarra valor, suspira* que no está bien lo que estamos
haciendo, quiero decir, solo limítate hacer lo que la maestra te pidió, que es
enseñarme a cocinar.
Hikane: ¿Por qué?, ¿Acaso no
te gusta lo que hacemos?
Chizuru: Si… digo no… bueno,
no es que no me guste, pero está mal, ¿sabes qué pasaría si alguien, incluso un
maestro se entere de lo que hacemos? Seguro perderías tu puesto como presidenta
y yo no quiero ser la causa de eso.
Hikane: ¡ah! Es eso,
tranquila, nadie se encuentra a esa hora, además, me han dicho que has mejorado
tu cocina, eso me alegra tal vez será eso lo que te ayuda…
Chizuru: Puede que sea
cierto, aun así es incorrecto que hagamos… eso, puesto que hasta ahorita hemos
tenido suerte, pero seguro algún día alguien nos descubrirá, y estaremos en
serios aprietos, por eso es mejor que si vamos a seguir con las clases, sea de
manera normal, por favor no quiero que haya problemas
Hikane: Pero si es eso lo
que te motiva a cocinar bien, además, eres tan linda, que no puedo evitar
probarte, tu sabor es algo que me gusta probar, y que mejor lugar que en donde
se combinan los sabores, como es la cocina. Y no es suerte, solo que nadie está
a esas horas, como te dije, no te preocupes, tú solo disfruta el momento, eso
es todo.
Chizuru: ¡Por que no puedes
entender! ¡Debemos de parar con lo que hacemos! Date cuenta que somos las dos
chicas, no podemos tener este tipo de contactos de ninguna manera. Ya no quiero
que esto siga, agradezco que me des parte de tu tiempo para enseñarme a
cocinar, pero si insistes en seguir con estos juegos, le digo a la maestra de
cocina que dejare de ir contigo, o que cambie la persona que me enseñe, ya fue
suficiente, sempai, quiero tener mi conciencia tranquila, me dolerá que tu no
seas quien me ayude, pero de seguir así las cosas, eso hare, así que tú decides
Hikari: *con actitud sombría*
Esta bien, Chizuru tu ganas, a partir de este viernes te enseñare de forma
normal, poniendo nuestra distancia, así tendrás tu anhelada tranquilidad, ya no
te preocupes por eso, total, ya dentro de poco aprenderás a cocinar bien, y
terminamos con esto, si tú quieres que sea así, yo no puedo hacer nada para
hacerte cambiar de opinión, ya tienes que irte, tengo muchas cosas que hacer.
Chizuru: Sempai… yo no
quise…
No pude decir nada más,
puesto que después de lo último que me dijo, se ha ido a su oficina, y cerrado
la puerta. Había herido los sentimientos de sempai, me sentía terrible por eso,
algo en mi garganta se anudo, fuera como si de repente todo perdiera sentido
para mí, pero ¿yo quería eso no? ¿Quería que ella dejara de jugar conmigo y me
enseñara normalmente a cocinar, no? Eso era lo que yo quería, o eso tal vez
pensaba, puesto si eso era lo que quería, ¿porque siento que me estoy muriendo
por dentro, después de la distancia que marque con ella? Pensando todo esto
salgo de la sala del consejo estudiantil, disponiéndome a partir a mi casa, con
un palmo en las narices.
Hoy toca clase de cocina (es
decir, la clase normal) y lo que tenemos que preparar hoy es una salsa de
judías, lo cual es para mí un duro golpe, fuera como si el destino me
castigara, puesto que me recuerda el primer día en que sempai y yo nos reunimos
para que yo aprendiera a cocinar, el primer día en que ella saboreo cada parte
de mi cuerpo, el primer día en que ella y yo tuvimos relaciones. A para
sorpresa de muchos, la salsa no me sale nada bien, tal vez porque no tenía bien
la concentración, entonces decido repetir la preparación pero el resultado es
el mismo, la maestra se preocupa por eso, pensando que estoy enferma o algo, me
manda a enfermería para que me den un medicamento, pero yo sé que tal vez la
enfermedad que cargo no es curada con ninguna medicina, y tal vez merezca
cargar con ella, por haber herido a sempai. Trato de convencerme que lo que
hice fue lo mejor, pero hay algo en mi interior que me dice lo contrario, la
tristeza me invade, pero lo hecho esta hecho, y el viernes sempai y yo nos
dedicaremos solo a que yo aprenda a cocinar, y después terminaran nuestras reuniones,
así son las cosas, tal vez así deban de ser.
El viernes ha llegado, las
clases acaban de terminar, así que tomo mi maletín para dirigirme a el aula de
cocina, hay algo que siento me falta, pero no sé qué es, o tal vez si sepa,
pero no quiero pensar en ello. Llego, como siempre primero al aula, esperando a
sempai, inevitablemente una lágrima recorre mi mejilla, la cual seco
inmediatamente, pero sé que mi pena no se secara tan fácilmente. Sempai se está
tardando, tal vez ya no quiera verme por lo que paso ese día, y con razón, pero
tenía que poner límites, de lo contrario se nos saldría de las manos, “así debe
de ser” me repito en mi interior, sempai acaba de llegar, no porta su
característica actitud alegre, más bien me mira seriamente, dirigiéndose a la
barra para preparar alimentos, saca un libro de recetas buscando que preparar,
verla así me hace sentir algo que no soporto, como si quisiera que ella me
toque, porque quiero que lo haga, como lo hace siempre, pero yo fui la que dijo
que dejara de hacerlo, así que trato de reprimir ese deseo.
Sempai se limita a darme
indicaciones, de cómo preparar cada alimento, mientras ella hierve algunas
cerezas para hacer mermelada, terminando de cocerse bien las cerezas, las revuelve para hacer la pasta, luego
azucara la mezcla para dejar terminada la mermelada, yo me dedico a pelar los
vegetales, algo dentro de mi quiere explotar, ya no lo soporto mas, quiero a
sempai de vuelta a como era, la quiero como antes, no como está ahora, la
quiero de vuelta, la quiero ahora…
Yo…
Quiero…
Que sempai…
Me toque…
Lo deseo con todas mis
fuerzas…
…
…
…
Algo dentro de mi hace que
mis piernas se impulsen por si solas, voy en dirección a sempai, mi cuerpo ya
llego a su límite, por lo cual deja de razonar y actúa por arte de magia,
entonces con una fuerza descomunal la derribo, quedando ella debajo de mí,
mientras yo le aprieto sus brazos con mis manos.
Hikari: Pero, Chizuru, ¿Qué
es lo que te pasa? De repente te abalanzas sobre mi sin previo aviso, habíamos
quedado que te enseñaría a cocinar, pero guardando la…
Chizuru: Ya sé que yo dije
eso, pero no puedo más, yo no quiero eso, pensé que podría soportarlo, pero no
es así, quiero que sempai me toque, que sempai me acaricie, que me pruebe, eso
es lo que quiero, porque tal vez este mal que diga esto, pero no me importa más,
porque amo a sempai, amo sus caricias, amo como recorre mi cuerpo, amo su cara,
sus ojos, su cuerpo. Ya no tengo miedo, se acabó el miedo, porque si el miedo
implicara perderte, prefiero morir por que sin ti moriría, ya puedo decírtelo
claramente, y escúchame bien, y grábatelo, Yo Chizuru Hitome, Te amo a Ti
Hikari Saotome, mi sempai la persona con la no solo aprendí a cocinar, también
a amar, la persona que me ha probado tantas veces, y que quiero que no solo
pruebe el sabor de mi piel, sino también el de mi amor, este amor que quiero
darte a ti, este amor que quiero que sea para ti, solo para ti será mi amor, ya
lo decidí.
Sempai me mira con lágrimas
en los ojos, pero no es de tristeza estoy segura, su semblante tiene una
sonrisa radiante, mirándome fijamente, sé que está feliz por lo que dije.
Hikari: Soy feliz por lo que
acabas de decir, hace mucho que esperaba este momento, pero cuando me dijiste
que parara de hacer lo que he estado haciendo, no pude evitar sentir tristeza,
puesto que desde hace mucho yo quería conocerte, desde que te vi llegar el
primer día de clases, había algo en ti que me hizo quedarme prendada, eras la más
linda de toda la generación, solo basto mirarte para saber que quería hacerte
muchas cosas, pero para mi desgracia, las labores en el consejo no me permitían
ni un momento para que nos conociéramos personalmente. Cuando supe que tenías
problemas para la cocina y que sería yo quien estaría encargada que mejoraras
tus comidas, acepte de inmediato, puesto que eta era mi oportunidad de
conocerte, que cuando te vi cerca y tuviste ese pequeño incidente con la salsa
de judías, mi corazón no resistió mas, y mis impulsos me vencieron, pero todo
lo que hice, fue amándote desde el principio, fue esperando a que sintieras lo
mismo por mí, así que cuando fuiste a la sala de consejo para decirme que
dejara de tocarte y te enseñara poniendo una barrera, fue un golpe para mí,
aunque al principio no quería aceptarlo, al final respete tu decisión, puesto
que no era mi intención lastimarte, porque mi amor por ti es más fuerte que mi
deseo por tocarte, y si eso era lo que querías, por amor a ti era mejor dejarte
ir.
Sus palabras me hicieron
sentir la persona más miserable del mundo, mis ojos se humedecieron por la
culpa que sentía al haber lastimado de esa forma a Hikari, no cabe duda que mi
miedo pudo más que mi amor por ella, sin duda ella debería odiarme por haberla
herido
Chizuru: *sollozando* Lo
siento sempai, lo siento, mi miedo pudo más, que te lastime, soy una tonta, si
me he ganado tu rencor, lo entenderé, si ya no quieres tocarme lo comprendo, no
te merezco, sin duda no te merezco, lo que merezco es que me detestes con toda
tu alma.
Apenas termino de hablar,
los sus labios y los míos se encuentran, nos abrazamos fuertemente,
aferrándonos una a la otra, nuestra pasión empieza a desbordar de nuestros
cuerpos, tener a sempai tan cerca me hace temblar, y me abrazo mas a ella
buscando su calor. Nos tiramos al piso unidas en ese beso, que no quiero que
acabe, quiero estar unida a ella mucho más tiempo, amo Hikari mas que a mi
propia vida, la amo, la adoro, quiero que ella sea la única que me toque y
pruebe con su lengua todos los rincones de mi cuerpo, si no es ella, no será
nadie.
Entonces, Hikari separa sus
labios, y está dispuesta a desabrocharme la blusa, pero yo la detengo.
Hikari: ¿Pero qué sucede? ¿Acaso
ya te arrepentiste de hacer todo esto?
Chizuru: No es eso, Hikari
–me sorprendo a mí misma, es la primera vez que mis labios pronuncian su
nombre, también ella está sorprendida por el valor que tuve para llamarla así
–quiero decir, siempre eres tú la que hace todo el trabajo, ahora es mi turno
de hacerte feliz, es mi obligación hacerlo, después de haberte hecho sufrir, lo
menos que puedo hacer es eso.
Empiezo a desabotonar su
blusa lentamente, mientras acerco mi cara a su pecho, hago lo mismo que ella me
hacía cada vez que empezaba a saborear mi cuerpo: primero paso mi lengua por
encima de su sostén, emite gemido que provoca meta mi mano bajo su sostén y
apriete uno de sus senos, con la mano introducida en el sostén, recorro su
espalda buscando el broche, al encontrarlo, desabrocho el sostén dejando denuda
la parte de sus senos, apareciendo ante mi aquellos pezones que se me figuran
como 2 pedazos de chocolate, a causa de lo café obscuro que son,
inevitablemente mi lengua se dirige a uno de ellos pasando la punta sobre él,
el resultado es un gemido que provoca a
Hikari abrazar con fuerza mi cabeza, apretándola más contra su pecho, su pezón
queda dentro de mi boca, por lo cual procedo a succionarlo, sus gemidos son lo
mejor que he escuchado, que mi lengua se mueve con más rapidez. Procedo a
quitarme la ropa de la parte superior se mi cuerpo, entonces se me ocurre una
idea: palpando la barra del aula, busco la jalea que con anterioridad ella
hizo, al encontrarla, aparto mi cuerpo del de sempai y vierto el contenido del
recipiente sobre ella, seguido de eso, embadurno su cuerpo con el mío, es algo
resbaloso, lo cual facilita su distribución entre su cuerpo y el mío. Con
nuestros cuerpos cubiertos de la jalea, me abrazo a ella e introduzco mi lengua
en su boca, y toco la suya, muevo mi lengua tocando cada parte del interior de
su boca, mientras escucho sus gemidos, empiezo a apretar sus senos con mis
manos y los masajeo, son tan grandes que se me hace difícil cubrirlos en su
totalidad, inconscientemente, mi mano derecha recorre su cuerpo hasta llegar a
su falda, donde sigue su camino metiéndose por debajo de su ropa, toco algo
húmedo y cálido, todos los movimientos que he hecho han provocado que Hikari esté
muy excitada, tanto que parece que hay un mar entre sus bragas, mi mano
comienza a sobar esa parte con tanta insistencia que Hikari ha empezado a gemir
con más fuerza, es increíble que la persona que con solo soplar me excite, ahora
este a mi merced, dejándose hacer un montón de cosas pervertidas, pero se ve
tan linda que no puedo evitar hacerlo, su cara hace gestos que me hacen seguir
con más fuerza. Aparto mis labios de su boca y empiezo a recorrer su cuerpo embarrado
de mermelada de cereza, no sé si es por la mermelada o su cuerpo, pero lo que
percibo en un sabor tan dulce, que me hace sentir en la nubes, después de
limpiar su cuerpo con mi lengua llego hasta sonde esta su falda, proceso a
retirarla junto con su ropa interior, ella no hace nada para detenerme, al
contrario, me lanza una mirada de aprobación a lo que sospecha que haré con
seguridad, después de quitarle la envoltura procedo a saborear su contenido, lo
que veo es su vagina bañada en los jugos que emanan de ella, la huelo por un instante, es un olor suave, que
invita aprobarlo, a lo cual accedo. Mi
lengua recorre cada parte entre sus labios inferiores, y mi lengua se empieza a
introducir en su interior, Hikari grita a causa de esto, y cierra sus piernas aprisionándome entre ellas, su
olor me está llenando, que no puedo dejar de mover mi lengua en su interior, la
introduzco mas y mas y cada vez la muevo
con mayor libertad y avidez, cuando volteo o hacia su rostro, los ojos de Hikari
están desorbitados, pero su olor provoca que siga lamiendo sus entrañas, como
si se tratara de un pastel, o una mermelada, no puedo evitarlo, lo estoy
disfrutando.
Después de varios minutos,
saco mi lengua de su vagina, seguido ella suelta sus piernas, liberando mi
cara, está sudando, y su respiración esta muy agitada, me dirige una mirada que
hace estremecer.
Hikari: sí que eres mala,
Chizuru, mira que hacerme esto, además que tiraste mi mermelada que hice con
mucho esfuerzo, eso sin duda merece un castigo *mirada lujuriosa*
Hikari de un movimiento se
levanta y se lanza contra mí, sujeta mis brazos y se sube a mi abdomen, siento
lo húmedo de su entrepierna, es algo cálido y agradable, que no puedo hacer
nada contra mi verdugo.
Chizuru: Eso no es justo, yo
solo quería hacerte sentir bien, quiero seguir haciéndote sentir bien, por
favor déjame que siga.
Hikari: Nada de eso, ya
tuviste mucha diversión, ahora te toca
disfrutar, tranquila mi niña, que no te dolerá… demasiado
Me lanza una sonrisa que me
deja sin respiración, como siempre, solo basta un gesto suyo para que este a su
merced, mis músculos dejaron de responderme y estoy inmóvil de nuevo,
aprovechándose de eso, Hikari, procede a retirar lo que resta de mi ropa y
empieza a hacer lo que siempre había hecho, primero limpia mi cuerpo de la
jalea que con anterioridad yo me había puesto, al aplicarla al suyo, su lengua
se ha vuelto tan ágil que siento una
fuente salir de entre mis piernas, aprieto los labios para no emitir ningún
sonido, no quiero perder ante ella, pero es tan fuerte el orgasmo que ella ha
provocado, que de entre mis, labios salen gemidos, Hikari al escucharlos. Como
siempre, acelera su lengua provocando que sienta que voy a reventar, finalmente
llega hasta la parte de mis piernas donde inmediatamente sin previo aviso,
introduce su lengua hasta el fondo, no puedo evitar proferir un alarido que
provoca su excitación, y mientras aprieta sus piernas para detener el fluido
que emana de entre sus piernas, su lengua se mueve con más velocidad que las
veces anteriores, es tanto lo que ha mejorado, que ya me es imposible no gemir,
es mas mis gemidos son más bien gritos de placer, no puedo evitarlo, estoy
sintiendo todo su amor dentro de mis entrañas, es doloroso, pero no puedo
evitar que me guste, me encanta que ella introduzca su lengua y la mueva de esa
manera, estoy feliz, tanto que brota de entre mis piernas.
Entonces Hikari deja de
lamer mis partes íntimas y las mira con detenimiento, siguen emanando mis jugos
corporales de ellas, de la misma forma emanan los jugos de ella.
Hikari: Al parecer hemos producido
muchos jugos entre tú y yo, así que se me ha ocurrido no desaprovecharlos, por
lo cual ¿Qué tal si hacemos un pequeño licuado?
Al principio no entiendo a qué
se refiere, entonces se levanta su cuerpo y se sienta, acto seguido, toma una
de mis piernas abriendo de par en par mis partes, acto seguido empieza acercar
las suyas, ¿eh? ¿Está acercando su vagina a la mía? No me digas que cuando me dijo que
haríamos un licuado se refería a…
Intento moverme para
evitarlo, pero ya es tarde, sus piernas y las mías ya están entrelazadas y
nuestras partes están en contacto total, tengo miedo, pero no puedo hacer nada
ya, Hikari empieza a mover su cuerpo, rozando con el mío, nuestros clítoris
están en total contacto, por lo cual empiezo a sentir que mi cuerpo está a
punto de partirse en dos, no solo mi cuerpo, si no también mi alma, Hikari, está
a punto de matarme de placer, es tanta la excitación que provocan sus
movimientos pélvicos que grito con todas mis fuerzas, de la misma manera ella
grita, las dos nos hemos convertido en una sola, mi respiración y la suya están
bastante aceleradas, ella no deja de moverse, frota su parte con la mía, como
si en eso dependiera su vida, pero es la mía la que se está acabando, o al
menos es lo que yo siento. Pero si es por ella puedo soportar esto y más, a
pesar de lo fuerte que siento esto, no me importa en absoluto, porque si muero,
será haciéndolo con ella, con Hikari, mi sempai, la persona que amo, que me ha
amado desde antes que yo lo hiciera, desde antes que me probara, ella, la que
hoy me ha entregado su cuerpo y alma es a ella a la que entregare mi vida, mi
alma y mi corazón, solo a ella, a nadie más.
Entonces siento que recorre
mi cuerpo una fuerza, que provoca fuertes contracciones, entonces sé que es lo
que está sucediendo ¡Estoy a punto de…!
Chizuru: ¡Estoy a punto de
acabar!
Hikari: ¡Yo también!
Acabemos juntas, como símbolo de nuestro amor, unámonos es esta corrida, para
de esta forma demostrar que estamos unidas para siempre, Chizuru,
¡Hagámoslo!
Y entonces…
Nuestros cuerpos se han
unido en una corrida, que representa el símbolo de nuestro amor, un amor que
tal vez muchos no entiendan, pero que es nuestro, y no espero que lo
comprendan. Después del acto, nuestros cuerpos se encuentran tirados en el
suelo, como si fueran trapos, a causa del cansancio, a pesar de todo, me siento
feliz, hay una sonrisa en mi rostro, mientras veo a Hikari dormir, ella fue la
que se esforzó mas, por lo cual es normal que sea la más cansada de las dos, su
cara se ve linda mientras duerme, no puedo evitar verla, con mis últimas
fuerzas, me muevo para mirarla más de cerca, cuando llego hasta su cara, no
puedo evitar darle un beso en la boca, ella lo siente, por lo cual se mueve un
poco, pero sigue dormida. Me abrazo firmemente a su cuerpo y de la misma manera
siento que mis ojos se cierran, la última imagen que veo es su cara durmiendo,
eso me hace feliz.
Hoy, como todos los viernes,
volví a hacerlo con sempai….
Pero no fue como las otras
veces…
Porque hoy…
No solo nos entregamos a la
pasión y al sexo…
Hoy nos entregamos al
sentimiento más puro:
El amor
Fin
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