Tal
vez este mal lo que diré, pero simplemente no la soporto, siempre
que nos vemos tiene que pasar algo entre ella y yo que hace que la
poca paciencia que le tengo acabe por esfumarse.
De solo escuchar su nombre me basta para que mi día este totalmente arruinado, sea decir, ¿porque tuvimos que vivir en la misma época? Pero la cuestión es que simplemente ella y yo jamás nos llevaremos bien.
El nombre de mi pesadilla es Ritsuko Tachibana, una chava que podrían llamar la perfección total, un cabello ondulado, sostén copa E, con las calificaciones más altas de la escuela…
En fin, todos los maestros la felicitan por cada logro de ella, lo cual ya no es nada raro, así como no es nada raro que mire hacia mi pupitre, con cara de burla a causa que yo soy totalmente lo contrario: Por lo general me duermo en clase, siempre llego tarde y raramente entrego las tareas, por lo cual me la paso en la dirección, que hasta la mayoría de los maestro, que incluso no me dan, me conocen y ya piensan como seria si en los próximos 2 años les llegara a tocar como alumna.
¿Mi nombre?, ¿acaso eso importa? Solo les diré que medio mundo me llama Mitsugi, tal vez para ponerme un nombre que se pueda leer, puesto que el mío de ninguna manera alguien se puede acordar de él, así ha sido desde siempre, en cada lugar me ponen un seudónimo, por culpa de mi tonto nombre. Así como de tonta es ella, simplemente no la soporto, puesto que siempre que es felicitada, me mira con cara de burla, y cuando se va el maestro, solo va a mi pupitre para restregarme sus altas calificaciones, y recordarme que nunca la podre superar, a lo que yo respondo siempre con lanzarme sobre ella derribándola, y así es como todos los días ella y yo terminamos peleando todo por culpa de esa engreída.
Hoy tenemos clase de física, la única materia en la que sobre salgo. Hoy nos han puesto a jugar voleibol a las chicas, y los chicos a jugar baloncesto, por suerte para mí no me toco en el equipo de esa tonta, así que puedo cobrarme todas las que me debe. Empezamos el juego, a mí me toca el primer saque, una de su equipo logra golpear la pelota y hace un pase a Ritsuko, para mi desgracia, ella también es buena para los deportes, además que mi equipo para nada es organizado, a causa de esto recibimos una anotación, para jubilo de mi enemiga. Y así pasa el partido, en el que mi equipo no hace nada para defenderse y seguimos recibiendo una paliza. Está a punto de terminar el partido y mi equipo inevitablemente perderá, a causa de que no hemos anotado ni un solo punto, miro la su cara, sin duda se está burlando de mí, sus facciones no mienten, por lo cual me empiezo a molestar, a causa de su anterior anotación, a ellas les toca el saque, del que se encarga de ejecutar Ritsuko. El balón va surcando el aire sobre la red, mi equipo como siempre esta desorganizado para poder pegarle de regreso, entonces decido sacar toda mi determinación y fuerza para lograr al menos una anotación, entonces veo su cara burlándose de mí, lo cual me llena de coraje y pierdo la noción de mis actos, el balón está a punto de llegar a mis muñecas, y entonces con un solo objetivo, me dispongo a pegarle, el balón pasa la red, pero no para hacer una anotación: va directo a el rostro de ella derribándola a causa de la fuerza con que fue lanzada por mí, cuando vuelvo en sí, veo que ella está en el suelo, sangrando de la boca y de la nariz, por lo cual es llevada a la enfermería. A pesar de que la detesto, sé que lo que hice estuvo mal, aunque algo dentro de mí se sentía culpable, otra parte no dejaba de sonreír.
Terminan las clases, aún tengo en mi mente la imagen de ella con esas heridas a causa del balonazo que recibió de mi parte, aun no puedo creer que hice eso, yo que por ser esta la única materia que me agrada, es donde más me comporto, pero hoy perdí los estribos, teniendo estos pensamientos me quedo un rato más en el salón. Cuando me dispongo a salir, Ritsuko aparece en la puerta, con curitas en el labio y algodones en la nariz, se nota un alto grado de molestia en su rostro, pero aun así, muestra cierta tranquilidad que me deja helada.
Ritsuko: Así que decidiste herirme a traición, ¿no, Mitsugi?
Mitsugi: N-no es cierto, simplemente que tú no pudiste parar mi tiro, además que te atravesaste en él, si lo hubieras esquivado, eso no hubiera pasado, total: ¿Qué más daba si anotaba un punto? Como quiera eso no me alcanzaba para ganar.
Ritsuko: No mientas, tú querías derribarme y herirme, no puedes aceptar que soy mejor que tú y te lo demostré justamente, en cambio tú no pudiste contra tu salvajismo y me rompiste el labio y la nariz.
Sorpresivamente,
ella se quita de golpe todo aquello que detenía la hemorragia, de la
nariz ya casi no le sale mucha sangre, pero del labio, a causa de la
fuerza con la que retira los curitas, se abre de nuevo, dejando salir
una buena cantidad.
Ritsuko: ¿Te das cuenta, eso lo que provocaste?, va a ser difícil que cierre y no deje cicatriz, así que es mi turno de vengarme, Mitsugi. Así que prepárate.
Dicho
esto, cierra su puño y levantándolo, lo dirige con fuerza hacia mí.
Normalmente haría lo mismo y evitaría que me golpeara, derribándola
o cosa por el estilo, pero la culpa por haberle provocado eso no me
permite moverme, así que lo único que alcanzo a hacer es cerrar los
ojos, esperando el impacto de sus nudillos en mi cara.
Con
los ojos cerrados aun, siento que algo toca mi cara, es decir, no es
un golpe de una mano cerrada, sino una caricia de una abierta, es
cálida y suave. Y entonces ciento un aires en mi cara, y algo húmedo
toca mis labios. Al abrir los ojos es increíble lo que veo: los ojos
de Ritsuko están muy cerca, y sus labios están succionando los
míos, su labio inferior está sangrando aun, puedo sentirlo, puesto
que su pliego esta en mi boca, su sangre tiene un sabor salado, que
contrasta con un sabor a menta.
Trato
de apartarla de mí, pero algo no me permite moverme, además que
cuando intento hacer algo como retroceder para alejarme, ella se
aferra más a mí, apretando mi cuerpo contra es suyo. En un
movimiento ella se abalanza hacia adelante, provocando que mi
equilibrio falle y me caiga de espaldas. Ha empezado a meter su
lengua, trato de cerrar mi boca, pero ya es tarde, empieza a moverla
y frotarla contra la mía, odio decirlo, pero se siente agradable; la
persona que más odio en este mundo irónicamente me está haciendo
sentir bien ¿Cómo puede ser eso posible?
Han
pasado 15 minutos y nuestros labios siguen unidos, mis esfuerzos de
apartarla acabaron por ceder, su sangre ya fluye con menos
frecuencia, y a pesar de todo he empezado a disfrutar de su sabor
salado, mi cuerpo sigue sin responderme, es como si ella me hubiera
aplicado algo que no me permite moverme ni un milímetro, solo estoy
tirada en el suelo sin hacer nada, mientras ella sigue abusando de
mí, toqueteándome, apretándome a su cuerpo. Después de haber
estado a su merced durante una hora, Ritsuko se aparta de lo que ha
estado haciendo, su cara esta roja y su reparación agitada, podría
asegurar que yo estoy en la misma situación puesto que el corazón
casi se me sale del pecho y mi ciento como mis pulmones inhalan y
exhalan en menos de un segundo.
Ritsuko: Ese es tu castigo por hablarme lastimado, por lo cual a partir de ahora después de clases te quedaras aquí y sufras este castigo, le dije a los maestros que no tomaría represalias contra ti, pero depende de ti Mitsugi que esto siga así, puesto que algunos maestros por lo que hiciste te quieren sacar de la escuela y me dijeron que la próxima que hicieras tomarían cartas para cumplir su cometido. Si dejas de venir un día, o te vas sin mi permiso te prometo que invento algo para acusarte y de lo que te dije seguro que no te salvas, así que depende de ti, tú sabes que harás.
Después de eso, Ritsuko se dirige a su pupitre para recoger sus cosas y sale del aula dejándome a mi tirada en el suelo, todavía tratando de asimilar lo que acaba de suceder, así que a partir de ahora en adelante seré su esclava para hacer este tipo de cosas. De verdad hubiera preferido que tomara esas represalias y terminar con mi tortura, pero ella sabía que lo de expulsarme me dolería menos, así que decidió darme el tiro de gracia haciéndome... esto.
Además no me puedo dar el lujo de permitir que me expulsen, puesto que el apartamento donde vivo es pagado por la escuela, a petición de mis padres, ellos viven de viaje y yo decidí venirme a estudiar a esta ciudad, y ellos me avisaron que si me venía a vivir sola, no pagarían mis gastos, aun así decidí que estudiar aquí era lo mejor, por lo cual mis padres hicieron esa petición a la escuela. Por eso no permitir que me saquen del plantel, ya que si eso sucede, automáticamente la escuela dejara de pagarme la renta e inmediatamente tendría que desalojar el apartamento.
Sí que Ritsuko sabe por dónde atacarme, de eso no cabe la menor duda. Después de varios minutos tirada después de que Ritsuko se fue, me levanto y me dispongo a salir de la escuela. Aun no puedo creer que este en sus manos, tiemblo de solo pensar que ella haya recurrido a tal acto para tenerme dominada, además aun siento el sabor de su sangre en mi boca, combinado con el de sus labios; un dulce sabor combinado con uno salado. Además aun siento también la sensación de su lengua sobre la mía. Quisiera sentirme mal, pero algo dentro de mí se siente tranquilo, es raro que la persona que más detesto en el mundo haya provocado que me sienta bien durante una hora.
Ya ha pasado un día desde que lesione a Ritsuko, además de que ella me decidió que tendría que ceder a sus caprichos, bajo amenaza de que de no hacerlo, correría el riesgo de terminar dada de baja de la escuela. Han terminado todas las clases y ya todos se han ido, excepto nosotras. Me encuentro parada frente a ella, esperando que ella empezar con mi ya decidida jornada de tortura.
Ritsuko: Es bueno que hayas tomado la mejor decisión, no te preocupes que no seré cruel contigo, bueno no demasiado. Ahora empezamos con lo que toca, quítate la blusa lentamente, quiero disfrutar este momento poco a poco.
Sabiendo que no puedo hacer nada su contra empiezo a hacer lo que me indica, mis manos pasan sobre los botones torpemente a causa de los nervios que tengo al hacer esto.
Después de soltar todos los botones, dispongo mis movimientos para quitarme la blusa del uniforme dejando al descubierto mi sostén, el cual guarda mis pequeños pechos, a comparación de los de Ritsuko, más bien a comparación que los de cualquiera de mi clase, simplemente mi desarrollo no avanza nada, así que mi senos no pasan de la copa A. Me tapo la parte del sostén, pero sin que me diera cuenta, Ritsuko se ha acercado y sin que no pueda reaccionar, ella aparta fuertemente mis brazos y mete su mano derecha en mi sostén. Su mano es cálida como la vez pasada, pero sus movimientos son bruscos ya que con fuerza empieza a apretar mi seno izquierdo, quisiera defenderme pero tengo miedo a que si lo hago, ella cumpla su amenaza así que solo cierro mis ojos mientras siento como un sonido sale de mi garganta que parece ser un gemido, pero mis labios se cierran herméticamente deteniendo el sonido emitido.
Ritsuko
esboza una sonrisa que me hace sentir escalofríos por todo el
cuerpo; está disfrutando del momento y su mano sigue ubicada bajo mi
sostén, entonces mueve su otra mano hacia mi espalda soltando los
broches de mi sostén. En el acto mi torso queda desnudo dándome la
frescura de la brisa de la tarde, cuando me doy cuenta ella tiene su
rostro cerca de mi tórax mostrando su legua, cierro otra vez mis
ojos y entonces siento húmedo mi pezón a lo que no puedo (como
antes lo hice) contener el gemido, odio decirlo pero no puedo evitar
sentirme bien, ella sabe lo que hace; sin duda sabe que lo que está
haciendo, ha empezado a succionar mi pequeño seno, aunque no hay
nada que succionar por lo plana que soy a pesar de eso su lengua
sigue lamiendo mi pezón con insistencia.
Sigo con los ojos cerrados cuando siento que algo cae seguido de un aire en mi entre pierna, puedo adivinar que sin que me diera cuenta ella desabotono mi falda y es la que ha caído a causa de que no tiene forma de mantenerse sobre mi cintura, seguido de esto siento que su mano se introduce entre mis bragas sin que yo pueda hacer algo para detenerla, siento como frota clítoris con suavidad; tanta que inevitablemente empiezo a sentir húmeda mi ropa interior. Muerdo mis labios para no proferir ningún sonido, puesto que sé que sin duda eso es lo que Ritsuko quiere: hacerme ceder a su merced y que mi resistencia caiga ante su castigo pero no lo lograra, yo puedo desasistir, me he propuesto resistir su tortura, ni con su lengua ni su mano lograra romper mi dureza, resistiré sin más.
Sigo con los ojos cerrados cuando siento que algo cae seguido de un aire en mi entre pierna, puedo adivinar que sin que me diera cuenta ella desabotono mi falda y es la que ha caído a causa de que no tiene forma de mantenerse sobre mi cintura, seguido de esto siento que su mano se introduce entre mis bragas sin que yo pueda hacer algo para detenerla, siento como frota clítoris con suavidad; tanta que inevitablemente empiezo a sentir húmeda mi ropa interior. Muerdo mis labios para no proferir ningún sonido, puesto que sé que sin duda eso es lo que Ritsuko quiere: hacerme ceder a su merced y que mi resistencia caiga ante su castigo pero no lo lograra, yo puedo desasistir, me he propuesto resistir su tortura, ni con su lengua ni su mano lograra romper mi dureza, resistiré sin más.
Ritsuko sigue con su tortuosa actividad hacia mí, no puedo evitar a pesar de estar siendo violada sentirme bien. Después de mucho he quedado totalmente desnuda mientras ella sigue lamiendo mi cuerpo y su mano aún está metida entre mis bragas. Ahora se mueve con más rudeza y velocidad que siento que me voy a romper, es tanta mi excitación que mis piernas se empiezan a cerrar tratando de aprisionar su mano entre ellas.
Después
de tanto, Ritsuko empieza a quitarse su uniforme mientras yo soy
incapaz de moverme a causa de que fue tal la excitación que ella
provoco que mis piernas me duelen tanto y no puedo moverlas ni un
milímetro. Termina de desvestirse seguido, sigue lamiendo con
insistencia. Mi peso termina por vencer la fuerza de mis adoloridas
piernas que sin que nada lo evite, caigo de espaldas suavemente,
evitando golpearme con algún pupitre del aula. Seguido de mi caída,
Ritsuko se precipita hacia mí pero ya no para Succionar ni lamer mi
cuerpo, ha empezado retirar mi ropa interior quedando mi vagina al
descubierto. Es algo vergonzoso que cierro mis piernas para ocultar
mis partes íntimas, pero a pesar de ser fuerte, tanta excitación
por parte de mi verdugo ha provocado que mi resistencia se haya
quedado en cero, por tal razón ella aprovecha mi momento de
debilidad para abrir el envoltorio y dejar al descubierto el
contenido.
Ritsuko ha empezado a acercar su cara a mi entrepierna sin que no pueda evitar que logre su objetivo, a decir verdad hay algo en mí que no me permite poner resistencia, fuera como si en el fondo mi ser deseara que ella lama mis partes genitales. Siento algo húmedo pasar entre mis labios inferiores, es tan placentero que tengo que apretar los dientes para que no salga ningún sonido de mi boca, mi mente está empezando a perder fuerza, quedando totalmente en blanco.
Su lengua se siente tan bien, no puedo evitar que mis deseos que continúe con tal acción se vuelvan más fuertes, me siento sucia pero no puedo detener este clavario pero, ¿de verdad es un calvario? Quiero decir, lo estoy disfrutando a tal grado que no se si mis piernas no reaccionan a causa de lo adoloridas que están o es porque en el fondo hay un sentimiento que es lo que impide que se muevan.
Entonces siento algo entrar dentro de mi vagina más bien, no es algo entrando si no alguien introduciendo algo: Ritsuko al parecer ha decidido torturarme más probando mis entrañas.
Es doloroso puesto que nadie ha entrado en mí nunca, y tenía que ser mi peor enemiga la que me violase con su lengua, mis piernas reaccionan a esto contrayéndose y aprisionando su cabeza entre ellas. Quisiera decir que esto no me gusta para nada pero mi subconsciente y mis pensamientos no coinciden, mis pensamientos quieren que esto ya termine, pero mi subconsciente desea más placer, que Ritsuko siga lamiendo mi interior.
Al parecer Ritsuko ha decidido terminar con mi tortura, puesto que ha dejado de lamer mi genitales pero….
¿Qué está haciendo? Se ha sentado a lado mío, más bien a la altura de mis pies (sigo en el suelo) y se ha empezado a voltear, acercándose a mí. Ha abierto sus piernas dejando al descubierto su vagina, después de eso toma una de mis piernas y la levanta, no puedo creer lo que estoy viendo, más bien no quiero creer que ella va hacer eso.
Mitsugi: No te atrevas a hacerlo, E-esto no está bien, ya me torturaste demasiado. Quiero decir que ya entendí la lección *Sonrisa asustada* no te vuelvo a golpear con el balón, por favor ya no sigh… ¡¡NNNNHHNHN!!!...
No puedo terminar mi protesta, ya es demasiado tarde puesto que nuestros genitales están en contacto e inmediatamente Ritsuko ha empezado a mover su cadera rozando su cuerpo con el mío. A causa de la excitación que me ha provocado durante todo este tiempo mi vagina esta bastantemente lubricada por lo cual su vagina pasa por la mía sin dificultad, provocándome un fuerte orgasmo que me hace doler mis entrañas, ¿Cómo es posible que sea tan hábil? Mis piernas se retuercen sin control por lo fuerte que su cuerpo y el mío están unidos. Mi mente están el blanco que lo único que puedo hacer es ver como soy violada por ella y mi saliva se está produciendo a montones que desborda de mi boca, ella lo está disfrutando sin duda, su rostro esta desorbitado, tal vez incluso ella está siendo víctima de su propio castigo, pero en vez de parar, pareciese que fuera una masoquista y acelera más su pelvis y el orgasmo se vuelve más fuerte.
Siento que voy a explotar, ya no puedo…
Más…
Siento que estoy a punto de desbordarme…
No, no voy a desbordarme si no que me voy a…
Mi cuerpo ha llegado a su límite, y es por eso que sin que pueda evitarlo yo estoy a punto…
De…
¡¡¡CORRERME!!!
Entonces mi cuerpo ya no lo soporta más y suelta una potente corrida que me hace gritar bastante fuerte sin que pueda evitarlo, y de la misma manera Ritsuko acaba por correrse, terminando las dos tiradas en el suelo, jadeamos a causa de la fatiga. Me duele el estómago a causa de lo fuerte que fueron los espasmos del orgasmo. No reconozco el rostro de Ritsuko, es decir siempre seria ante todos y burlona ante mí, pero el rostro que veo ahora no parece de ella: sus ojos están desorbitados, su boca está abierta jadeando y debajo salir un notable rio de saliva, aunado que su lengua esta fuera de su boca. Aprieta fuertemente su pubis, mientras se retuerce en el suelo con su cuerpo sudado y su expresión totalmente fuera de control.
Cuando
se recupera de su cuadro de extrema excitación, se levanta
tambaleante y me dirige esa mirada que me hace sentir miedo, esa
mirada que me ha lanzado desde el momento en que decidió que fuera
su esclava sexual.
Ritsuko: Creo que ya vas entendiendo que no puedes hacer nada para detenerme, desde ayer te convertiste en mi sirviente de placer, Mitsugi y espero que te vayas acostumbrando, y cuidado con decirle a alguien sobre esto puesto que sabes bien que nadie te creerá y que si lo haces yo diré que tú me obligaste a mí y entonces te expulsaran, así que tú decides.
Después
de eso se viste y se dirige a la puerta, voltea solo para decirme:
Ritsuko: Ah! Se me olvidaba, limpia todo eso que esta regado en el suelo, que si mañana ven que está manchado el piso se preguntaran porque, y eso no te conviene para nada. Que te diviertas limpiando, mi querida esclava *esboza una sonrisa sátira*
Después
de eso ella siguió tratándome como su objeto sexual, me ha hecho
pasar por las más grandes vergüenzas de mi vida y siempre que
termina su sesión de humillación y tortura hacia mí, me deja
limpiando la escena de sus crímenes diarios en mi contra, porque no
solo me viola con su cuerpo, si no que ha comenzado a traer consigo
objetos que provocan mi excitación, hasta me da cosa nombrarlas,
pero solo de imaginármelas y recordarlas se me eriza la piel (e
inevitablemente termino extrañamente excitada)
Hoy, las cosas se han ido más al límite de lo normal, puesto que se podría decir que sus torturas solo son cuando estamos en la escuela, los fines de semana no la veo y es de las únicas veces en que me encuentro en calma (por así decirlo ya que solo pienso en el inicio de semana, cuando la veo de nuevo y al terminar de clases comienza su sesión sádica conmigo),Mas sin embargo Ritsuko decidió extender sus acciones de tortura y castigo incluso hasta el fin de semana.
Hoy como todos los domingos me desperté hasta el momento en que mi sueño me dejara dormir, sin embargo para mi sorpresa me desperté temprano. Me cepillé los dientes como normalmente lo hago, después de eso me dispuse a preparar mi desayuno, el cual fue un poco de Yak soba con carne de cerdo terminando la preparación me serví un poco en un plato para comer en la sala mientras veía un poco de televisión. Fue entonces que llamaron a la puerta, lo cual es extraño ya que casi nadie viene a verme (no tengo ninguna amiga por culpa de la fama que tengo, en cambio Ritsuko tiene un montón de compañías que le tratan como una diosa), para averiguar quién era quien tocaba fui a la puerta, fue entonces cuando simplemente vi algo blanco que cubría mi nariz y de repente todo se volvió negro, al menos eso es lo que recuerdo. Lo que sé es que al despertar me encontré en la situación actual: mis manos están atadas hacia atrás, al igual que mis piernas de tal manera que no puedo moverme. Mi boca esta amordazada y no puedo gritar por auxilio, buscando quien me hizo esto (aunque ya en el fondo me lo imaginaba), encuentro la silueta de Ritsuko sentada en el comedor de mi sala, mientras disfruta el yak soba que yo había hecho, cuando nuestras miradas se encuentran, ella me dirige una sonrisa.
Ritsuko: Así que ya despertaste, Mitsugi. Me alegra mucho que por fin recuperes la conciencia, ya me estaba preocupando tanto que empezó a comerme esto que me encontré en la cocina y te puedo asegurar que de tanta mortificación me daba más hambre y casi termino de acabarme la vasija completa, ¿no te importa y me perdonarías, verdad?
Mitsugi: ¡¡¡MHMHHMHHHMMHHHMHHMHMMHMHMHMMHHMHMMHMHM!!!
Ritsuko: Creo que eso lo tomare como que me disculpas *Risa burlona* ¿pero por qué tan callada? Parece como si estuvieras amordazada, oh! ¡Cierto! Por qué lo estas *Ríe*.
Ya no me queda la menor duda, Ritsuko está perdiendo la razón por que si no, ¿por qué llegar al extremo de violar la seguridad de mi casa para de esta manera violarme a mi amordazada y sin poder defenderme? Después de su monologo (yo no puedo decir nada ya que por obvias razones no puedo hacerlo) empieza a lamer mis partes desnudas (me falto decir que cuando desperté yo ya estaba sin ropa), las cuerdas me aprietan brazos y piernas a cada “movimiento” que hago, pero es inútil oponer resistencia cuando estoy en esta situación.
Al parecer después de tantas veces que ha abusado de mí se ha convertido en una profesional, los movientes de su lengua más que agiles, son sorprendentemente rápidos, tanto que mi excitación apenas lamio una parte de mi piel que ni siquiera pertenece a mis zonas erógenas, se activó como si en verdad hubiese tocado alguna. Lo que me molesta de todo esto es que en vez de que esto me parezca una tortura, lo esté disfrutando ¿acaso me he convertido en una masoquista?, quiero decir, ahora que me doy cuenta yo soy atlética, mi materia predilecta es gimnasia, por lo cual con una serie de movimientos sin duda lograría zafarme de esto, y que me importa si me expulsan; eso sería mejor que estar soportando que una persona y en el peor de los casos una mujer pero no cualquiera si no mi peor enemiga, este abusando de mi persona de esta manera, pero en vez de hacer algo en contra de esto, solo me quedo allí, retorciéndome de los espasmos que me provoca ser ultrajada (creo que ya me estoy acabando el vocabulario de tantas veces que me Ritsuko ha cometido este tipo de cosas en mi contra) y lo disfruto, me doy asco sin duda que me doy asco por ser tan cobarde de no poder hacer algo en contra de esto, que me está quitando mi calidad como persona libre.
Ritsuko ha dejado de lamerme y se dirige a su mochila, pero no la que lleva a la escuela,
sino una donde trae esas cosas de tortura; Creo que ya había mencionado que ella desde hacía mucho comenzó a llevar a las sesiones de castigo objetos que me hacen retorcerme (me da de verdad vergüenza decirlo) de placer, pero no solo eso ha traído hoy, si no que de esta vez también ha traído cosas literalmente de tortura: Látigos, mordazas, cuerdas y objetos cuyos es difícil describirlos. Así que puedo de donde salieron las cuerdas y la mordaza que atan mi cuerpo, ella toma uno de los látigos y descarga su fuerza contra mí, para mi suerte el golpe es dado al aire, pero su estruendo me hace estremecer. Ritsuko se burla de mi cara de susto, mi corazón está latiendo bastante fuerte a causa del miedo que tengo que la próxima vez el golpe de verdad se descargue en contra mía. Dicho y hecho el siguiente golpe de verdad asesta en mi espalda, a lo cual me retuerzo del dolor.
Esto ya se está saliendo de control, pero no puedo hacer nada, puesto que aún queda mi miedo a que Ritsuko de verdad cumpla la amenaza del principio y termine expulsada de la escuela y de la misma forma sea desalojada de este apartamento a causa de mi expulsión. Maldigo la hora en que lance esa pelota de manera negligente en contra de Ritsuko, el momento en que mis sentimientos de derrota pudieron más que mi cordura, si hubiese sido más inteligente esa vez, no hubiese sucedido esto, pero ya es tarde, tal vez merezca sufrir esto. Pensando esto sigo recibiendo los golpes que salen del látigo de Ritsuko, llorando en mis adentros, puesto que a pesar de todo sigo en la firme decisión de no mostrar debilidad en su presencia, es lo único que puedo hacer.
Después de la terrible sesión de latigazos, mi espalda me arde bastante, el dolor es insoportable que no puedo evitar apretar los dientes, Ritsuko deja su papel de verdugo flagelante para cercarse a mí por la espalda, se inclina y empieza a lamer de nuevo mi cuerpo, pero lo está haciendo en la parte justo donde asestaron los terribles golpes de su arma de tortura. Siento lo húmedo de su lengua pasar por mi espalda, seguido de un ardor insoportable, pero de alguna manera es mejor esto que recibir aquellos crueles golpes.
Ritsuko: *Se acerca al oído* Creo que me excedí algo con los golpes, pero veo que resististe como toda una valiente, eso es de admirarse *acaricia la espalda de Mitsugi*
Ritsuko acaricia justo la parte de en donde cayeron las flagelaciones provocadas por ella, sorprendentemente en vez de sentir dolor el calor de su mano causa un tipo de alivio que me hace sentir una sensación agradable. De repente y de la nada ella me muestra un lado simplemente pasivo y agradable, o eso el que yo siento pues, después de más o menos 2 meses de torturarme hasta no poder, incluso hoy llego al extremo de lastimarme de manera cruel, pareciera que de repente se ha vuelto cariñosa. Su mano sigue recorriendo mi espalda mientras ella esta acostada a mi lado y su otro brazo rodea mi cintura, tocando suavemente mis diminutos senos, siento su respiración detrás de mi suave y cálida que incluso los momentos de dolor se me están olvidando casi por completo, aunado a la sensación de ardor por los golpes que recibí. Después de mucho ella empieza besarme la espalda, es decir no lamerla como anteriormente, sino que siento sus labios rosando mi piel, esto mientras posiciona su mano que antes uso para acariciarme en uno de mis pechos, de esta manera sus dos manos están posicionadas en cada una en uno de mis senos.
Sus labios siguen recorriendo mi espalda mientras sus manos aprietan con fuerza mis diminutos senos, ¿Pero porque de repente tomo esa actitud conmigo?, ¿acaso se siente culpable por todo lo que me hizo todo este tiempo?, tal vez eso no importe ahora, más bien no puedo preguntárselo en este momento, ya que tengo miedo que su reacción sea que vuelva a tratarme como un objeto, y aunque quisiera no podría ya que todavía tengo la mordaza en mi boca así que decido no hacer ninguna pregunta, prefiero esto a que ser ultrajada de nuevo. Ritsuko suelta uno de mis pechos recorriendo mi cuerpo hasta la parte de mis partes íntimas, esto mientras sigue besando mi espalda y al llegar su mano a su destino comienza a frotar con suavidad mi clítoris, aunque este amordazada no evita eso que suelte un suave gemido, inmediatamente siento como esa parte empieza a humedecerse, mis manos y pies están entumecidos a causa de lo apretado de las cuerdas.
Como si ella se diera cuenta de la situación la mano que seguía en mis senos la mueve hacia los nudos de la cuerda que sujeta mis manos y lo afloja, quedando de esta manera mis manos libres, de la misma manera pasa con mis pies y finalmente quita la mordaza de mi boca. A pesar de ya ser libre de las ataduras que me detenían, mi cuerpo decidió no responderme y por ello sigo aquí, tirada en el suelo a la merced de Ritsuko, mientras ella sigue recorriendo mi cuerpo con sus labios y frotando con insistencia mis partes íntimas.
Cuando menos me doy cuenta ella me voltea quedando frente a frente con ella, mientras ella acerca su rostro al mío succionando mis labios con los suyos, sus manos comienzan a rodearme y en un movimiento aprieta su cuerpo con el mío, es inevitable que sienta un poco de dolor en la espalda, pero se calma al momento con la calidez de sus manos frotándola, entonces siento su lengua entrar en mi boca mientras abrazada a mi cuerpo me pone boca arriba, eso para posicionarse sobre mí.
Comienza a quitarse su ropa, ella hoy viste una blusa amarilla con escote en forma de “V” y unos jeans azul grisáceo, así que comienza por los jeans y junto con ellos sus bra... un momento... ella... no trae... ropa interior...
Mi sorpresa no me cabe al ver que ella trae la pura ropa exterior, pero no puedo hablar ya que sus labios siguen pegados con los míos y parecen adheridos con un fuerte pegamento, cuando me doy cuenta su cuerpo está totalmente desnudo y pegado al mío, comienza a frotarse contra mí y sus pezones rozan con los míos, por lo cual mi respiración esta muy acelerada y mi entrepierna se siente mucho más húmeda. Su lengua sigue moviéndose dentro de mi boca, y se frota con vivaz energía con mi lengua, es tanta la excitación que tengo que incluso ya me había olvidado del mi dolor de espalda.
Siento que una de sus piernas abre paso entre las mías, mientras levanta una de sus rodillas hasta llegas al nivel de mi entrepierna, comienza a frotar mis partes de tal manera que mi boca suelta un sonoro grito, lo de la rodilla solo dura un breve momento puesto que eso no es lo que ella busca, ya que de repente se para y abruptamente mueve su pierna por debajo de mi espalda, mientras su otra pierna queda encima de mi abdomen.
Su vagina y la mía quedan apretadas una a la otra e inmediatamente Ritsuko hace su movimiento, ahora sus movimientos se han vuelto más bruscos que los anteriores, provocándome que mi mente se vuelva totalmente en blanco mientras ella y yo gemimos fuertemente a causa de los espasmos genitales que tenemos, como siempre sus ojos se vuelven casi blancos a causa del placer que le provocan sus movimientos, mientras que yo no puedo evitar producir una cantidad inestimable de saliva que desborda por mi boca a causa de lo abierta que la tengo por estar gimiendo y gritando con fuerza.
Seguimos unidas en una sola gimiendo y gritando, entonces siento esa sensación que simplemente ya tenía reconocida, sabía que esa sensación placentera significaba una sola cosa
Ritsuko: NN... *gimiendo* No puedes *gimiendo* no te... *gimiendo* no te lo permito... *gimiendo* como tu ama te lo prohíbo *gimiendo* todavía... *gimiendo* todavía no es el momento *gimiendo*
Sus movimientos se vuelven más rápidos, inhibiendo de esta manera que acabe corriéndome, aunado que de pronto (tal vez por tanta excitación) me han dado ganas de hacer pis. Aprieto mis piernas para aguantar dos cosas a la vez: un fuerte orgasmo y de la misma manera las ganas de hacer pis, es una tortura, mientras eso pasa Ritsuko sigue frotando su vagina con la mía, aun con más fuerza, siento como mi cuerpo suda a causa de lo que tengo que pasar, pero no puedo hacer nada para cambiar la situación.
Siento que no aguantare más, mi vejiga está a punto de explotar y mi esfínter también ya parece que cederá el paso a la orina, ya no lo aguanto... creo que me hare pis aquí...
Ritsuko: Ahora... *gimiendo* es el momento... *gimiendo* de que... *gimiendo* acabemos corriéndonos una a la otra... *gimiendo* soltemos todo lo que tenemos... *gimiendo*
¡Hagámoslo ahora mismo!!
Inmediatamente ella abruptamente deja de moverse lo cual provoca que mi vagina se relaje al momento, dejando salir todos mis fluidos corporales, mi orina sale de forma abundante rociando mis partes y las de Ritsuko, puesto que nuestros cuerpos siguen apretados uno contra el otro, todo el líquido de mi vejiga queda atrapado ente nosotras o más bien, escurre de encentre nosotras como una fuente.
Entonces me doy cuenta que de nuestros cuerpos escurre más orina de lo normal, y es cuando comprendo que no solo yo tenía en ese momento ganas de hacer pis, si no que ella también se había aguantado hasta ese momento en que decidió que termináramos corriéndonos. A causa del cansancio, termino tirada durmiendo en la húmeda alfombra de mi casa.
Cuando despierto Ritsuko ya se había ido, sigo fatigada y mi espalda sigue resentida por los golpes del látigo, aunado que al levantarme ciento un dolores en mis genitales que debió de ser provocado de lo tanto que fueron frotados, mi equilibrio no es estable y me tambaleo por lo cual debo de sostenerme de la pared. Entonces volteo hacia abajo y noto un pedazo de papel tirado en el suelo, para investigar de que es me agacho despacio (casi no puedo moverme a causa de mi dolor de espalda y genitales), al poner el papel a la altura de mis ojos veo que es una nota que dejo Ritsuko escrita con las siguientes palabras:
Siento por lo sucedido y adiós
Ritsuko
No entiendo el significado de esas palabras, pero tampoco es que me interese mucho, así que hago el papel bolita y lo tiro a donde sea, entonces me doy cuenta que la mochila donde ella trae... esas cosas sexuales se encuentra donde la dejo ella, sin duda debió de habérsele olvidado con la prisa que tenia de irse antes que despertara, así que decido cerrarla con todo su contenido dentro y guardarla para entregársela mañana (aunque me da miedo de que las use mañana para torturarme de nuevo, pero tampoco es que quiera tener ese tipo de cosas en mi apartamento, así que por eso mañana se lo entregare pase lo que pase).
Es lunes y han comenzado las clases, debería ser un día normal y corriente si no fuera por la noticia que está en boca de todos: Ritsuko Tachibana, por razones desconocidas se saldrá de la escuela, nadie sabe si se mudara a otra cuidad para estudiar a otra escuela o simplemente dejara sus estudios, la noticia me cae de sorpresa puesto que esperaba que hoy fuera un día de tortura por parte de ella en contra mía y sería feliz por la noticia si no fuera porque le traje esta mochila donde ella carga sus cosas sexuales y de castigo, y que yo ande por la escuela... no, por la calle con esta mochila no es para nada gracioso, así que decido que después de clases iré a su casa para entregarle sus cosas y que le vaya bien en su camino. O eso es lo que quiero pensar, pero en el fondo existe una sensación de vacío, no entiendo porque, puesto que le doy vueltas en la cabeza y por ningún momento puede pasar por mi cabeza que ame a esa pervertida y ególatra, además que eso para nada es ninguna opción, puesto que ella es mi enemiga jurada, aunado que todavía no le perdono la situación de ayer, cuando me trato como un animal al atarme y flagelarme de la forma en que lo hizo, así que para nada me atrae, de eso estoy 100% segura.
Después de clases voy a la sala de maestros para preguntar la dirección de Ritsuko, con el pretexto de llevarle las tareas.
Maestro de guardia: ¿pero de que estas hablando? ¿Acaso no sabes que ella quiere salirse de la escuela?
Mitsugi: Emmm... creo que eso escuche, pero creo que eso solo es un rumor, o si ella lo dijo es porque TiVo un mal día... no sé pero aun así, si ella decide regresar o que siempre se arrepienta de lo que hace, pues no tenga las tareas atrasadas... creo yo...
Maestro de guardia: Un momento... que tú no eres Kajutsuki Mizuno, la famosa alumna que tiene a la mayoría de los maestros en vela a causa de su falta de desempeño....
Justo en la herida, y yo que me quería olvidar de ese nombre y me había acostumbrado a mi seudónimo, de hecho es una contracción de mi nombre, aunque la verdad debería de ser Mitsuki, pero a causa que en mi aula ya existe alguien con ese nombre, se decidió cambiar una silaba, quedandome el nombre de Mitsugi. Yo me queria de verdad olvidar de eso, pero de cómo me llamo no es relevante ahora.
Mitsugi: Bueno... sí, pero ¿eso que tiene de importancia ahora?
Maestro de guardia: No sé qué pase por tu mente ahora, quiero decir: ¿por qué se interesaría una persona como tú, en lo que le suceda a una chica prodigio como es la alumna Tachibana?
Mitsugi: Y yo no entiendo por qué los maestros no se interesarían por ella, quiero decir ¿acaso se rendirán a perder a alguien así madamas porque dice que ya no estudiara aquí sin dar ninguna explicación?
Por alguna razón siento que estoy viendo por los intereses de la persona que durante este tiempo me ha hecho la vida imposible, tanto en lo académico como en lo personal, cuando seria yo la más beneficiada por que se vaya, esto cuando en verdad mi idea solo era conseguir donde vivía para devolverle esta mochila. Pero algo dentro de mí se siente obligada a hacerles ver a los maestros que deberían ser más insistentes en que ella siga estudiando en esta escuela, las razones simplemente no las encuentro, pero eso es lo que estoy haciendo ahora y simplemente no pienso retractarme.
Maestro de guardia: *ríe irónicamente* Nunca pensé que la alumna con el más bajo desempeño de toda la escuela me diría estas palabras, pero tienes razón en eso, Mizuno. Si de verdad es tu idea ayudarnos para que ella no se vaya de esta escuela, entonces te lo encargo y te prometo que si logras que ella cambie de opinión y regrese a clases, hare todo lo posible para que los demás maestros te ayuden algo con tus promedios. Pero eso sí, después de eso tienes que prometer ser más aplicada y cumplir con tus deberes.
Mitsugi: *Suspira* Hare todo lo posible porque esa idiota regrese a la escuela, aunque lo de poner más empeño en mis estudios no lo prometo, pero intentare hacerlo, así que ¿dónde vive Ritsuko?
El
maestro busca entre las listas de alumnos la dirección de Ritsuko, a
continuación escribe en un trozo de papel y me lo da doblado
Maestro de guardia: Suerte, Mizuno
Yo le regreso una sonrisa un poco fingida y salgo del aula de profesores con rumbo hacia la casa de Tachibana.
Después de tomar el transporte de tren y dos camiones, llego por fin a la calle donde vive Ritsuko, por lo cual dispongo a buscar su casa. No batallo en encontrarla, es una casa bastante cuidada de la fachada, temo que ella ya no viva allí, pero la placa me indica que ella sigue en ese domicilio. Estoy a punto de tocar el timbre cuando me doy cuenta que la puerta esta semi-abierta, así que me quito los zapatos y paso a l interior de la casa, allí todo esta obscuro pero el poco de luz que entra me permite caminar libremente por el interior.
Subo
las escaleras para llegar a la parte de los dormitorios, entonces veo
una de las puertas entre abiertas y abro con sigilo. Entonces veo una
silueta que reconozco como Ritsuko, está en posición fetal y con la
mirada perdida, me asusto al ver la situación pensando que ella esta
intoxicada o algo así, pero me tranquilizo al ver que solo esta
pensativa en su cama.
Mitsugi: Así que decidiste dejar de ir a la escuela, ¿no es así Tachibana? Los maestros están preocupados por ti mientras tu duermes plácidamente, de veras que no tienes remedio.
Ritsuko me dirige una mirada que simplemente no reconozco: antes de que sucedieran todas estas cosas ella me dirigía miradas de superioridad y burla, cuando me trataba como su objeto su mirada era de esas que dan terror, pero esta es una mirada que dudo que la que este enfrente de mi sea aquella Ritsuko que desde el principio reconocí como mi rival y mi verdugo recientemente: aquella mirada refleja una tristeza profunda, además de que muestra señales de no haber dormido. Simplemente dudo que ella sea la chica prodigio de la que todos hablan.
Ritsuko: Así que has venido a burlarte de mí, no es así Mitsugi, tu enemiga esta débil y has decidido darme el golpe final...
Mitsugi: ¿P-pero de que estas hablando? Si has sido tú la que ha sido la villana, me has hecho lo que has querido y a tus anchas, aprovechándote de tu posición con los maestros para extorsionarme y de esta manera que no hiciera nada contra ti. Además si estoy aquí es para devolverte esto.
Me quito la mochila que había estado cargando de todo el día y la dejo en el suelo, después prosigo mi arenga para con ella
Mitsugi: Además ¿qué clase de persona deja sus estudios cuando está en la cima del ranking estudiantil? Quiero decir: yo incluso que debería de ser la que con mas razón dejaría tirados sus años de escuela a causa de lo mal que le va en sus materias, sigo en la pelea, ya sea con conflictos con la mayoría de las materias pero sigo allí dándoles problemas pero sigo estudiando, ¿entonces como la consentida de los maestros se va así como así sin dar señas de por qué esa decisión? A ver, explícame tu que no entiendo eso, Ritsuko.
Cuando me doy cuenta, Ritsuko me da un beso en los labios e inmediatamente acerca su cara a mi oído.
Ritsuko: La razón de todo esto eres tú, Mizuno-chan
Seguro tengo una cara chistosa ya que miro que Ritsuko tiene una cara de burla, pero después prosigue su explicación
Ritsuko: ¿Sabes? Desde que entramos supe que tú y yo no nos llevaríamos bien, tú eras la típica chava que quiere imponer sus reglas, al igual que yo, solo que tú eres problemática y yo siempre he estado entre los mejores estudiantes, tal vez por esas cosas nuestra relación es fatal, así que con la esperanza que esa chava que emanaba agresividad decidiera dejar de ser una persona que le daba igual todo y me diera batalla como yo lo deseaba que lo hiciese, comenzó a molestarte, pero en vez de hacer algo para superarme solo se conformaba con comenzar peleas, así que lo que al principio tenía ese objetivo de controlarte, se convirtió en simple rutina solo para molestarte, cualquier persona hubiese parado, pero algo dentro de mí se alegraba cada vez que recibía un golpe tuyo, aunque no podía mostrar que me gustaba ser golpeada por ti, puesto que eso haría que la imagen de la chica prodigio de desvaneciera y eso no podía permitirlo. Entonces llego ese día de educación física en que nos enfrentamos en vóley, todo iba bien mientras yo me divertía, más que con molestarte, con el simple hecho de el trabajo en equipo y demostrar mi liderazgo con mis compañeras con las que me toco cooperar, entonces fue que tu tiraste ese balonazo a mi rostro, yo sabía que había sido accidental desde el principio, puesto que tu agresividad siempre te mete en as problemas de lo normal, pero algo sucedió cuando ese golpe asesto en mi cara: el simple hecho de que el impacto del balón me provocara una hemorragia nasal y de labio provoco que mi pulso se acelerara de tal forma que sentí mucho placer, pero no podía mostrarlo, aunque se notaba que mi respiración estaba acelerada, pero todos lo interpretaron que yo estaba respirando con dificultad por la sangre que me salía de la nariz. Todavía al terminar las clases mi pulso seguía acelerado, pero decidí que solo era por el cansancio del golpe, por lo cual fui por mi mochila para descansar en mi casa, pero te encontré todavía en el salón, mi corazón se aceleró al verte y yo lo interprete como si estuviese molesta, así que decidí vengarme por lo que me hiciste devolviéndote el golpe, pero al ver tu cara de miedo mi mano se abrió y aterrizo suavemente en tu mejilla, y cuando me di cuenta te estaba besando, entonces supe que eso que estaba haciendo era agradecerte por ese golpe que me diste.
Las
palabras de Ritsuko me dejaron sin habla, mientras ella sigue su
monologo:
Ritsuko:
Gracias a ese golpe me di cuenta que yo soy una masoquista, pero
tenía que estas segura de que era verdad eso, así que mientras me
aprovechaba de tu debilidad, decidí hacerte mi esclava, así para
demostrarme a mí misma que eso no era cierto, pero mi complejo y
desviación pudieron más y en vez de que me diera repudio, me
excitaba más, por lo cual subí el nivel de la tortura y así
hacerme sentir algo de culpa, pero todo era en balde y disfrutaba más
haciéndote esas cosas y cuando me di cuenta, me había enamorado de
ti. Tu fuerza y determinación a aguantar todas mis torturas y
castigos me hicieron admirarte profundamente que mi corazón saltaba
de gusto cuando lo hacía contigo, pero algo dentro de mí se
resistía a aceptarlo, por lo cual tome la decisión de tomar medidas
más drásticas. Si, esa medida drástica fue eso último que te
hice, entonces me di cuenta que al hacerte eso solo significaba que
había perdido del control de mi misma, y mis sentimientos por ti
pudieron más, así que decidí hacerte el amor una vez más antes de
alejarme de ti para siempre, por eso deje esa nota disculpándome
contigo, además que dejarte esa mochila para que le hicieras lo que
quisieras y así te olvidaras de mí, pero resulto que vienes aquí
para reclamarme que no fui a clase y devolverme la mochila... de
verdad que nada me puede salir bien *solloza*
Las palabras de Ritsuko me dejan simplemente sorprendida, además de un poco confundida, ¿todo eso que hizo fue para saber si era una masoquista? ¿Y además está enamorada de mí? Simplemente esto es tan confuso para mí. Entonces simplemente y sin que yo pueda evitarlo, comienzo a reírme, es inevitable que lo haga con la situación actual.
Mitsugi: *riendo* Ay Ritsuko, ¿Acaso eres idiota, o simplemente decidiste por fin hacerme reír?
Ritsuko me mira con cara de extrañeza, lo cual aviva más mis risas
Mitsugi: *Riendo* Lo siento, lo siento, pero es que no puedo evitar reírme, quiero decir: ¿Hablas en serio? Tú y yo somos enemigas juradas, además que durante todo este tiempo te ha estado maldiciendo por la forma en que me trataste, no lo niego que hacerlo contigo de alguna manera fue agradable, pero por ningún momento paso por mi mente enamorarme de ti, solo esperaba el día en que esto parara, mientras tanto me concentraba en verle el lado bueno y disfrutarlo. Además eso de que eres una masoquista no lo creo posible y voy a demostrártelo.
Terminando de decir eso tomo la mochila donde están todas las cosas de tortura y saco las cuerdas de ella, comienzo a desenrollarlas y seguido me dirijo lentamente hacia la cama de Ritsuko mientras soteño las puntas de las cuerdas.
Ritsuko: ¿Q-que estás haciendo, Mizuno?
Mitsugi: ¿Que no escuchaste? Te demostrare que eso del masoquismo es una forma para escaparte de la realidad, entiendo que ser la predilecta de los maestros te haya estrezado e incluso que hayas disfrutado haciendome participe de tus fustraciones. Además tengo esta es mi oportunidad de vengarme de todas las cosas que me hiciste así que prepárate.
Dicho esto corro hacia su cama y en un movimiento de judo la inmovilizo, es tanta mi rudeza que en vez de quitarle la ropa normalmente, comienzo a arrancársela abruptamente, dejando simples trapos rotos. Esperaba que Ritsuko estuviese asustada, pero en vez de eso, muestra una sonrisa que me dejaría helada si no fuera que mis ánimos están fuera de sí.
Su Cuerpo está desnudo ante mí, hasta ayer ella era la que me había hecho estas cosas que no me había dado tiempo de contemplarla, pero hoy es diferente: Veo su cuerpo desnudo, si piel es suave y pálida como si se tratara de una piel de la realeza, y sus pechos se ven mucho más prominentes que como normalmente los veo, son perfectamente redondos e invitan a ser tocados con rudeza. Cuando me doy cuenta mis manos están sobre ellos y masajean con fuerza aquellos pechos, Ritsuko apretar los labios del placer que le da lo que estoy haciendo, instintivamente mis movimientos hacen que mi boca se dirija rápidamente a uno de ellos y lo empiezo a morder con fuerza, oigo un sonoro grito que para mi sorpresa no es de dolor sino más bien, emite un fuerte placer a lo que estoy haciendo. Mi mente empieza a perderse a causa de lo que estoy haciendo y tomo las cuerdas que están tiradas a lado de la cama. Son extremadamente largas que alcanzan a rodear el cuerpo de Ritsuko, así que decido probar si es verdad lo que estoy pensando.
Siento
mi respiración agitada, pero sin embargo creo que es por mis deseos
de vengarme de todas las cosas que esta chica me hizo pasar durante
todos estos meses, que de hecho ya no sé cuántos ha sido, pero no
importa ya, hoy es el día en que me cobrare por los agravios
cometidos, así que prosigo con mi objetivo de rodear el cuerpo de
Ritsuko con las cuerdas que están atadas de una punta formando una
sola cuerda que es demasiado larga, por ello me da oportunidad de
rodear primero cada uno de sus pechos, rodeando su espalda, después
paso la cuerda entre sus piernas apretando sus genitales, después de
la misma manera que su espalda, rodeo su cadera y bajo a una de sus
piernas, después lo mismo con su otra pierna, después de enrollar
cada una de sus piernas, jalo la cuerda con fuerza apretando cada una
de las partes atadas, y finalmente aprieto con fuerza sus piernas una
contra la otra haciendo lo mismo con los brazos con la otra punta de
la improvisada cuerda, así de detallado ha sido todo esto, no sé
por qué he puesto tanto detalle solo que en mi interior siento
placer de hacerla sufrir, es decir con solo hacer esto mis jugos han
empezado a mojar mi ropa, es que es tan agradable ver como ella está
atada de cada parte de su cuerpo, así cuento ate los dos extremos
ella estará sufriendo de manera conjunta todo lo que he sufrido yo.
Entonces veo la cara de mi victima para ver su sufrimiento, pero en vez de ver ese sentimiento esperado, veo más que una cara hundida en el placer, ¿cómo es posible que lo esté disfrutando? Veo hacia su vagina: la parte de la cuerda que esta apretada a ella esta empapada en las secreciones que ella ha producido. Esto no está funcionando ya que el placer se nota en su cara, pero no pienso perder ante ella, así que procedo a amarrar en conjunto sus pernas u manos hacia su espalda, pasando la parte inferior de la cuerda alrededor de su cuello y seguido amarro los extremos de la cuerda, quedando sus extremidades estiradas hacia atrás de su espalda.
Es extraño, pero mi excitación se ha vuelto más fuerte al ver la escena que yo misma creé, mis bragas están totalmente mojadas y estoy sudando con abundancia a causa del calor que recorre mi cuerpo, y sin pensarlo voy hacia la mochila y saco el látigo con el que Ritsuko ayer me flageló, recordando eso decido regresarle el favor con todas mis fuerzas.
Me posiciono para lanzar el flagelo hacia su cuerpo, seguido lanzo un potente latigazo que retumba en el aire y finalmente en la espalda de Ritsuko. Entonces sucede algo cuando la escucho gritar de dolor: mi mente se pone en blanco total, ciento una energías revitalizantes en cada fibra de mi cuerpo, mi respiración se agita y finalmente mi cuerpo empieza a actuar solo. La potencia de mi brazo se triplica y lanzo el segundo golpe con descomunal fuerza, ahora se escucha un fuerte estruendo en el aire y un fuerte sonido provocado por el choque del flagelo en la espalda de Ritsuko, a lo cual ella suelta un fuerte alarido que estimula cada fibra de mi cuerpo, el placer se vuelve más notorio en mi rostro al ver como ella sea retuerce con dificultad a causa de estar fuertemente atada de todo su cuerpo. Sin darme cuenta mi mano se mueve por si sola lanzando con la misma potencia el tercer golpe, pero el látigo cae justo en la parte afectada por los otros 2 golpes, lo que seguro duplica el dolor del segundo golpe. Reacciono del trance del que estaba, o más bien me fuerzo para salir del ya que quiero seguir golpeándola y torturándola, pero lo que estoy haciendo sé que está mal, y aun estoy a tiempo de detenerme antes de que de verdad pierda el control y termine lastimando de gravedad a Ritsuko y entonces sí que estaré en problemas.
Ritsuko: ¿Qué pasa? ¿Por qué te detienes?
Mitsugi: Creo que ya fue suficiente, ya sufriste mucho y de seguro ya entendiste que no eres masoquista, así que solo voy a soltarte de esa forma que te até y...
Ritsuko: ¿Acaso yo te pedí que te detuvieras? Si al contrario lo estoy disfrutando, esos gritos han sido de dolor, si, pero me gusta sentir dolor, ahora que lo estoy experimentando me está gustando. Así que no te detengas y sígueme castigando como lo has estado haciendo, me he portado muy mal ultimadamente y para colmo huyo de mis problemas, necesito ser castigada y que mejor que por ti. Soy tu esclava en este momento así que como mi ama es tu deber darme mi merecido, así que cumple con lo que te toca y sígueme golpeando igual o con más fuerza, no te detengas te lo pido.
Mitsugi: Nada de eso, eso lo dices solo para no perder contra mí pero ya fue suficiente así que procederé a...
Ritsuko: ¡¡¡TE LO SUPLICO MIZUNO-SAMA, CASTIGA A TU ESCLAVA POR HABERSE PORTADO MAL!!!! ¡¡¡¡HAZ LO QUE QUIERAS CONMIGO Y TRATAME COMO TU OBJETO QUE SOY, ONEE-SAMA!!!!
ONEE-SAMA...
ONEE-SAMA...
ONEE-SAMA...
ONEE- SAMA...
Como si se me hubiese encendido un interruptor oculto en mi mente, una energía potente cruzo mi espalda, poniendo mi mente verdaderamente en blanco y fuera de sí; ya no razono y mi reparación y excitación se han cuadriplicado de lo anterior que estaba. Que ella me haya dicho “onee-sama” fue lo único que faltaba para que el éxtasis de mi cuerpo llegara a su auge, dejando salir de lleno un lado que yo no conocía, o más bien que ya estaba allí desde el principio pero que yo no me había dado cuenta que tenía: un lado verdaderamente lleno de gusto por la tortura y ver sufrir. Quisiera decir que me siento mal de sentir esto, pero sería mentir; siento placer de hacer lo que a continuación hare.
Aprieto con fuerza el mango del látigo y en vez de lanzar golpes pausados contra Ritsuko, son un sinnúmero de descargas que suelto sobre su atado cuerpo, los alaridos de dolor que ella emitía se han convertido en verdaderos gritos de placer que hacen que la velocidad y potencia de las flagelaciones aumenten de manera sorprendente. Después de un largo tiempo azotando de manera “cruel” a Ritsuko paso a la siguiente fase, por lo cual vuelvo a abrir la mochila para sacar otro objeto con el cual castigar a mi esclava, después de buscar algo útil, encuentro algo ovalado y diminuto lo cual saco con su respectivo control remoto.
Con algo de esfuerzo logro introducir el aparato entre su clítoris y la cuerda que pasa sobre su vagina, a continuación procedo a encenderlo por el control remoto a la máxima potencia; veo como el aparato tiembla con insistencia atrapado en la parte en el que lo coloqué,
mientras eso pasa Ritsuko se retuerce como gusano a causa del placer que le provoca el movimiento tembloroso del vibrador entre sus piernas, su cara muestra una mueca de extremo placer y su mirada está totalmente perdida a causa de que sus ojos están totalmente en blanco.
Por impulso mis manos van a sus pechos apretándolos con fuerza, el semblante de Ritsuko sigue en un estado de dolor placentero y con lo que estoy haciendo provoca que este estado aumente de manera notable. Mis manos aprietan con más fuerza sus pechos mientras froto mis pulgares sobre sus pezones, mi cuerpo se está excitando entre más tiempo pasa al ver atada y sodomizada a mi víctima. Por inercia acerco mi rostro a su pecho y muerdo con fuerza uno de sus senos, Ritsuko suelta un fuerte alarido que seguro los vecinos lo escucharon claramente, inmediatamente dirijo nuevamente mi mano hacia la mochila y saco la mordaza para ponérsela, de esta manera me aseguro que sus gritos no se vuelvan a escuchar. Contemplo el último toque que le di a mi obra, resultando extremadamente fuerte la escena que mi respiración se acelera muy notablemente.
Entonces continúo con lo que anteriormente hacía, que era apretar aquellas 2 grandes protuberancias en su tórax. El vibrador sigue temblando en su vagina, provocando que las sabanas de la cama y la cuerda estén bañadas en sus jugos corporales.
No Reconozco de ninguna manera a Ritsuko; aquella persona que durante este tiempo me había tratado como su esclava, ahora estaba a mi merced, decir que está sufriendo mis torturas sería una gran mentira pues, pareciese que aquello más bien fueran caricias para ella. Tampoco me reconozco a mí misma ya que en vez de sentirme mal o solo ver esto como una venganza, es extremadamente placentero ver como ella se retuerce del dolor, sus gritos son mi alimento, y mi postre es contemplarla totalmente atada y ultrajada por las cuerdas que la inmovilizan, al golpearla sentí un fuerte placer. No solo comprobé que en verdad ella es una verdadera masoquista, sino que incluso he descubierto esta faceta que reboza en el sadismo puro. Me vienen a la mente las veces en que quise golpearla hasta el cansancio cada vez que me molestaba con sus desplantes, esto lo pensaba siempre con una sonrisa en la boca, incluso recordé ese día en que comenzó todo esto: Ese balonazo que reboto en la cara de Ritsuko de verdad yo se lo queria dar, era tanto mi deseo que se me salió de control, en ese momento me preocupe no porque ella estuviese mal, sino porque me expulsaran o tomaran cartas en el asunto. Todo eso se me viene a la cabeza y reafirma que desde el principio yo he tenido pasión por la tortura, que cuando yo la sufría solo esperaba el momento de tomar la venganza y ese día ha llegado hoy, y lo estoy disfrutando de tal forma que si fuese otra persona me daría de verdad miedo, pero que bueno que soy yo y que puedo disfrutar de la tortura en su máximo esplendor.
Saco
de la mochila algo parecido a un miembro masculino, es algo duro y
tiene una abertura para pilas, adivino que es otro vibrador pero de
eso que tienen movimiento, no lo conocía puesto que tal vez ella
apenas lo había conseguido para usarlo después, lo único que yo
conocía era el diminuto que ahora se encuentra alojado en su
clítoris. Sin pensarlo 2 veces muevo la cuerda en la parte que cruza
por su entrepierna busco algo para lubricarlo y así entre con
facilidad en la parte en la que la introducirlo; Después de cubrir
el aparato con lubricante, procedo a empujarlo dentro del ano al cual
entra con algo de dificultad, pero termina por estar totalmente en
su interior. Si no fuera por la mordaza que Ritsuko tiene, seguro
hubiera gritado con fuerza, pero por suerte el grito se ahoga sin
causar ningún problema, pero los sus ojos por un momento se tornan
totalmente blancos; Procedo a encender el aparato para que se mueva
en si interior. Ritsuko se retuerce a causa del pacer que le provoca
tener dos vibradores moviéndose sobre su vagina y dentro de su ano.
Entonces me doy cuenta de que mi ropa interior está totalmente arruinada por los fluidos que han emergido de mis genitales, así que sin tener más remedio tengo que retirármelos; mi vagina sigue produciendo abundantes jugos a causa de ver a mi esclava retorcerse mientras está atada, miro con detenimiento mi vagina mojarse a causa de todo esto, y sin más preámbulos posiciono mi mano sobre ella.
Entonces me doy cuenta de que mi ropa interior está totalmente arruinada por los fluidos que han emergido de mis genitales, así que sin tener más remedio tengo que retirármelos; mi vagina sigue produciendo abundantes jugos a causa de ver a mi esclava retorcerse mientras está atada, miro con detenimiento mi vagina mojarse a causa de todo esto, y sin más preámbulos posiciono mi mano sobre ella.
Mi mano comienza a moverse de manera automática provocando que mi excitación aumente de manera notable que mis piernas empiezan a tambalearse a causa de que empiezan a perder fuerza por el orgasmo que yo misma me estoy provocando. Solo basta darle una mirada a Ritsuko atada para que por fin mis piernas cedan totalmente para quedar tirada en el suelo mientras me sigo dando placer. El dedo medio se curva hacia dentro introduciéndose en mi intacto himen, a pesar de todos estos días, ella nunca hizo nada para que mi virginidad se corrompiera, por ello mi himen esta sin ningún rasguño y mi dedo es mucho más pequeño que su abertura así que entra sin dificultades en él, solo sentir mi propio dedo dentro de mi hace que gima con algo de fuerza, aunque no la suficiente para que sea de manera sonora, así que alcanzo a ahogar algo los sonidos de mi boca.
Mientras
esto pasa, Ritsuko sigue siendo sodomizada por los vibradores en
conjunto con la cuerda, ya que cada vez que ella se mueve, la cuerda
aprieta con fuerza cada una de las partes atadas con ella, esta tan
ajustada que sus brazos piernas y pechos están totalmente rojos por
la irritación que provoca ser rozados constantemente y con fuerza.
De solo verla así provoca que mis movimientos se vuelvan más agiles
y me provoque un orgasmo mucho más fuerte que hace que mis piernas
se aprieten una con la otra; Entonces veo algo que me llama la
atención: Es un objeto que como el vibrador que se encuentra dentro
del ano de Ritsuko, tiene forma de un miembro masculino, solo que
este en vez de solo tener esa forma hacia un lado, este lo tiene de
los dos lados, es decir, los 2 extremos terminan en la parte
redondeada de un glande, bueno no es que haya visto uno en realidad,
pero por imágenes estoy segura que esa es la forma de la punta de un
pene real. El objeto tiene una especie de división que encaja hacia
un lado, es decir que una de las partes debe de introducirse un
extremo para sostenerlo y ser la parte masculina mientras que la
otra parte la recibe como la parte femenina o al menos es como yo lo
veo.
Mitsugi: *agarra el consolador* así que querías darme con esto, pero de seguro no te atrevías ¿verdad? Así que te parece si lo estrenamos, no creo que te importe, ¿no es así?
El semblante de Ritsuko lo dice todo, su actitud que durante todo este tiempo había sido de placer y excitación, ahora ha cambiado a una cara de total miedo a lo que estoy a punto de hacer, yo también tengo algo de temor, pero solo con ver su semblante asustado hace que mis ganas de continuar se vuelvan más fuertes. Antes de seguir me quito la ropa quedando totalmente desnuda, procedo a mover definitivamente la parte cuerda entre sus piernas hacia un lado para dejar libre la parte de su vagina, después retiro primero el mini ovalo de su clítoris y después el que se encuentra alojado en su trasero. Seguido, tomo el consolador doble y me subo a la cama y desato la parte de las piernas, quedando la parte inferior totalmente libre, no siendo así con la superior, ya que inmediatamente suelto sus piernas, ato de nuevo los extremos de la cuerda. Mis piernas están temblando de miedo, pero no hay vuelta atrás, he decidido hacer esto y no existe camino de retorno, me pongo el consolador en las piernas y lo sostengo con ellas, tomo en cada brazo una pierna de ella y me cruzo una de ellas en medio de las mías, entonces viene la parte difícil: posicionar el otro extremo de este objeto en la entrada de la vagina de Ritsuko ya que debo de hacerlo con mis piernas y no con mis brazos; aunque tardo un poco a causa de lo complicado que es maniobrar o más bien “pierniobriar” además que ella se resistía a que se posicionara eso sobre su vagina, finalmente consigo mi objetivo de poner los cada extremo entre nuestros genitales. Ella pone la última resistencia para que no logre mi cometido, pero ya es tarde: empiezo a apretar el objeto contra nuestros orificios vaginales, siento dolor en esa parte, pero el pensar que ella está pasando lo mismo me hace continuar, finalmente el primer himen que cede es el mío, no pensé que fuese tan frágil, pero así fue, es tan grande esta cosa que mi esa membrana que resguardaba mi virginidad termino por desgarrarse. Es un dolor insoportable lo que siento, pero ahora tengo bien sostenido el consolador para sostenerme y empujarlo con fuerza. Finalmente el consolador termina por entrar también a su vagina, fue algo complicado a causa de que su membrana sí que era fuerte, pero no lo suficiente para que no se introdujese este objeto. Siento algo correr de entre mis piernas, al verlo es de color rojo que por obvias razones es la sangre que broto del desgarre de mi himen, Ritsuko también está sangrando algo, pero con menos fuerza que yo.
Sigo sintiendo dolor, pero después de un rato empiezo a moverme para sentir en mi interior lo que por voluntad me introducir, después de sentir el peor dolor de mi vida, ahora siento como son frotadas mis paredes interiores con esto, es algo incómodo, pero agradable y placentero que es difícil de explicar lo que estoy sintiendo ahora. Al introducir el consolador fue asegurándome que la parte que tenía el acople para la vagina estuviese hacia mi lado, por lo cual tengo la parte masculina en esto, por lo cual procedo a retirar le consolador de Ritsuko, la cual aún tiene un semblante de dolor a causa de haberle introducido esto y que con ello se haya roto su himen, pero ese semblante me excita más y me anima a proseguir. Retiro totalmente el consolador de su vagina, acuesto boca arriba a mi presa y me pongo sobre ella para volver a introducir el objeto a su lugar; al entrar se escucha un suave gemido de la boca de Ritsuko, pero a causa del movimiento brusco de la entrada, la parte que está dentro de mi también se mueve golpeando mis paredes vaginales, lo cual provoca que este yo también a punto de lanzar un gemido, pero lo ahogo con mis fuerzas cerrando con fuerza mis ojos.
Entonces
comienzo a mover mi cadera para que entre y salga el consolador de su
vagina, primero suavemente, y después imprimo más velocidad, se
escucha claramente el entrar y salir de lo que se podría decir funge
como el miembro masculino, en conjunto ella curva su cuerpo hacia
delante para soportar la frotación del miembro entre sus paredes
vaginales. Sin que pueda evitarlo, también mi interior está siendo
fuertemente golpeado por la otra parte alargada que se encuentra
dentro de mí, así que a cada movimiento pélvico que hago, aumenta
el orgasmo desde mi interior.
Ahora me muevo con más libertad hacia delante y atrás provocando que nuestros jugos desborden con más fuerza de nuestro interior, ya no tengo control de mis actos, ahora no solo es ella presa de la excitación, si no también ahora yo he terminado siendo prisionera de esto, ha aumentado la velocidad de mis caderas, al mismo tiempo que mis contracciones vaginales, como era de esperarse de una masoquista, Ritsuko está en el limbo por todo esto, su mirada está perdida totalmente, la mordaza está totalmente empapada por su saliva, y esta última desborda de su boca mojando la cama totalmente, nuestro cuerpos están sudados por el cansancio que ha provocado todo esto. Entonces viene la parte final de todo esto: Mi vagina comienza a contraerse se manera más violenta, mi pelvis se mueve más rápido sin que pueda evitarlo, se lo que esto significa puesto que ya lo he experimentado varias veces, así que me preparo completamente a dejar salir todo lo último que me queda. Ya no aguanto más...
Esto ya es demasiado para mí...
Estoy a punto de...
…
…
…
Saco el consolador de mi vagina para dejar salir la potente corrida que se ha formado en mi interior, y antes de que lo saque también de la vagina de Ritsuko, ella también termina por correrse dejando empapado todo a su paso, puesto que también deja salir su orina en forma de fuente, seguramente todo esto que le hice provocaron que le dieran ganas de hacer pis, y por ello no queria que usara el elemento final para terminar la tortura sobre ella. Después de eso su reparación sigue agitada, mientras sus manos, senos y cuerpo están totalmente enrojecidos, procedo a desatarla y quitarle la mordaza, ella me ve con una cara de satisfacción total, puesto que después de mucho, fui yo quien dejo salir su lado masoquista en todo su esplendor, y no solo eso, si no que también floreció mi lado más sádico al hacerle todas estas cosas.
Ritsuko: *gimiendo* Ahora resulta que no solo yo soy masoquista, si no que tú eres una sádica, me hiciste sufrir como no sabes, pero me encanto sentir ese dolor, creo que al llamarte como te llame *avergonzada* active su interruptor “S” pero con lo que tu hiciste apretaste con fuerza mi interruptor “M”, de verdad lo siento por haberte hecho pasar por todo eso, pero como te dije antes, me enamore de ti, y de esa forma queria forzarme a no sentir lo que siento, pero fue inútil, y cuando te azote me di cuenta que ya me estaba pasando, y de ninguna manera lo disfrutaba, así que decidí alejarme, pero resulto que no funciono y es más, tu viniste aquí para reprenderme y yo te hice sacar ese lado que ni tu conocías, y ahora me he enamorado más de ti, por esa forma de castigarme y amarrarme, quisiera que se repitiese esto todos los días.
Mitsugi: *Riendo* Pero que cosas estas diciendo, ya te dije que yo no siento lo mismo, yo solo vine a convencerte de que no te salieras de la escuela, ya que eso significa que ya los maestros me dejen de molestar, o eso es lo que entendí, pero nadamas, tú y yo seguimos siendo rivales, así que no te hagas ilusiones, niñita. Esto que paso era para quitarte de la cabeza la idea de que eras masoquista, y se nos salió de las manos, eso madamas así que mejor olvídate de eso de que estas enamorada de mí, ¿vale?
Ritsuko: De verdad que eres cruel en tus palabras, pero en vez de entristecerme, me alegra que hables así. No puedo evitarlo, soy una masoquista y esas palabras me llenan de vida totalmente, así que no me importa lo que me digas, mientras me castigues todo está bien.
Por primera vez Ritsuko me dirige una sonrisa sincera, no de burla ni de éxtasis, si no una sonrisa de confianza hacia mí, sabíamos que a partir de entonces las cosas cambiarían, puesto que a pesar de que no siento nada por ella, aún falta por que me cobre por todas las que aún me debe, así que sus torturas aun comienzan
Tal vez así tenga que ser. Tal vez seamos enemigas. Pero a partir de hoy. Las escenas S Y M acaban de comenzar de lleno
Incluso haya algo dentro de mí que me dice...
Que esto aún no tiene un final decidido...
Digo, ¿solo es por torturarla no?....
Si, solo debe de ser eso...
Nada más que eso....
FIN
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